domingo, 19 de julio de 2026

REFRESCO FRÍO DE GOFIO CON HIERBAHUERTO Y LIMÓN

Para esos días en los que el calor aprieta de verdad y el cuerpo pide algo ligero pero que a la vez entone, el Refresco de Gofio Helado es una auténtica bendición del recetario antiguo de las islas. Es una bebida humilde, de la época en la que no había neveras y se enfriaba el agua en vasijas de barro, que destaca por ser increíblemente refrescante, digestiva y con ese inconfundible aroma tostado de nuestra tierra.

El secreto de esta bebida tradicional está en la proporción y en la temperatura.

Al usar solo 3 o 4 cucharadas de gofio para un litro entero de agua bien fría, el gofio no llega a espesar ni a compactarse. Lo que consigues es que se disuelva, dejando el agua ligeramente turbia, con ese color característico a café con leche suave, y con todo el aroma del cereal tostado. Al batirlo bien, queda una bebida líquida, ligera y muy fácil de tomar.

De hecho, en las islas esta mezcla de agua (o leche) fría con un par de cucharadas de gofio batido ha sido el recurso rápido de toda la vida para refrescarse y reponer fuerzas al instante sin llenar el estómago.


INGREDIENTES:


Gofio (de millo o de trigo, unas 3 o 4 cucharadas soperas)

Agua muy fría (1 litro)

La cáscara o peladura de un limón (solo la parte amarilla, evitando lo blanco para que no amargue)

Miel de caña o de abeja (al gusto, para endulzar)

Una ramita de hierbahuerto (hierbabuena)


PREPARACIÓN:


Aromatizar el agua: En una jarra con el agua bien fría, introduce la peladura de limón y la ramita de hierbahuerto. Déjala reposar en la nevera durante un par de horas para que el agua absorba todos los aromas cítricos y frescos.

Batir el gofio: Retira la piel del limón y la hierba. Añade las cucharadas de gofio poco a poco mientras bates enérgicamente con unas varillas (o un tenedor, al estilo de antes) para que se disuelva por completo y no quede ningún grumo.

Endulzar: Añade la miel al gusto y remueve bien hasta que se integre del todo en la mezcla.

Servir: Pon abundante hielo en los vasos y sirve el refresco inmediatamente.

El truco del almendruco: Como el gofio tiende a asentarse en el fondo con el paso de los minutos, recuerda darle un pequeño meneo con la cuchara justo antes de cada trago para disfrutar de todo su sabor en suspensión.