jueves, 13 de agosto de 2026

CALDO DE JAREAS CON PELLA DE GOFIO Y MOJO FRITO

Las jareas —pescado abierto, salado levemente y secado al sol de mar y viento— representan la cocina marinera más pura y antigua de las islas. Aunque se pueden jarear distintos tipos de pescado (como caballas o cazones), las viejas son, sin duda, el pescado más emblemático y representativo para hacer una auténtica jarea canaria.

En tiempos donde no existía la refrigeración, este caldo profundo y marinero permitía aprovechar la textura firme y concentrada del pescado seco para crear un plato de cuchara lleno de sabor, acompañado siempre de una buena pella de gofio amasada a mano.


INGREDIENTES:


500 g de jareas (preferiblemente de vieja, desaladas en agua fría durante unas horas).

1 cebolla grande.

1 pimiento verde.

3 dientes de ajos.

1 tomate maduro.

1 rama de hierbahuerto (hierbabuena).

1 cucharadita de pimentón dulce.

1 cucharadita de comino en grano.

Gofio de millo o de trigo (unos 250 g para la pella).

Aceite de oliva virgen extra, un chorro de vinagre y sal.


PREPARACIÓN:


El Caldo de Jarea:

En un caldero con abundante agua, pon a cocer las jareas junto con la cebolla cortada en cascos, el pimiento verde, el tomate y la rama de hierbahuerto.

Deja hervir a fuego medio durante unos 20 minutos hasta que el pescado suelte todo su sabor y el caldo tome cuerpo.

El Mojo Frito Marinero:

En una sartén con un buen chorro de aceite de oliva, dora los ajos picados finos.

Retira la sartén del fuego (dejando el aceite caliente en ella) e incorpora inmediatamente el comino majado y el pimentón dulce.

Vierte en el acto un chorrito de vinagre sobre el aceite caliente para cortar la cocción del pimentón y evitar que se queme o amargue.

Vierte todo este refrito aromatizado directamente al caldero donde está hirviendo el caldo.

El Amasado de la Pella de Gofio:

En un lebrillo o recipiente hondo, pon el gofio y añade un poquito de sal, un hilo de aceite de oliva y un par de cucharones del propio caldo templado (o agua).

Amasa firmemente con la mano hasta lograr una pasta homogénea, compacta y cilíndrica (la pella).

Corta la pella en rodajas gruesas para servir.

Presentación:

Sirve el caldo muy caliente en un cuenco rústico con sus trozos de jarea y la rama de hierbahuerto.

Acompaña en un plato al lado con las rodajas de la pella de gofio amasada para ir alternando con la sopa.