Ésta es una de las joyas de la gastronomía canaria,
especialmente en los pueblos costeros. La morena frita no es solo un plato de
pescado; es casi un snack crujiente donde el secreto está en la piel, que debe
quedar con esa textura de chicharrón marino tan característica.
Aquí tienes la receta desarrollada paso a paso, respetando
tus ingredientes y dándole ese toque tradicional:
La morena es un pescado de roca con una carne sabrosa, pero,
sobre todo, con una piel rica en grasa que, al someterse a una fritura intensa,
se transforma en un bocado extremadamente crujiente. Es el aperitivo por
excelencia en cualquier "Guachinche o Bochinche" o cofradía de
pescadores en las islas.
INGREDIENTES:
Morena: Preferiblemente la negra (más tradicional para freír), limpia de vísceras.
Sal gorda: Fundamental para el tratamiento previo de la piel.
Harina y Gofio: La mezcla de ambos aporta un tostado y un sabor único, aunque puedes usar solo uno de ellos.
Aceite: Abundante, preferiblemente de oliva suave o girasol de alta calidad para que soporte bien el calor.
PREPARACIÓN:
El Tratado de la Piel (El Gran Secreto)
Una vez tengas la morena limpia y cortada en rodajas o trozos no muy gruesos, espolvoréala generosamente con sal gorda. Déjala reposar un par de horas. Este proceso deshidrata la piel, lo que garantiza que, al contacto con el aceite, se infle y quede "churruscadita" en lugar de chiclosa.
El Enharinado Canario
Seca un poco los trozos si han soltado mucha humedad.
Prepara un bol con la mezcla de harina y gofio. Pasa cada trozo de morena por
la mezcla, sacudiendo el exceso. El gofio no solo ayuda a que el color sea más
dorado y apetecible, sino que le da ese aroma a cereal tostado tan nuestro.
La Fritura
Pon abundante aceite en una sartén profunda. El aceite debe
estar muy caliente (pero sin humear).
Aviso de Seguridad: La morena tiene mucha humedad y grasa en
la piel, por lo que suele saltar bastante. Introduce los trozos con cuidado y tapa
la sartén inmediatamente para evitar quemaduras y manchas.
El Punto de Cocción
Fríe hasta que los trozos tengan un color marrón oscuro y la
piel se vea llena de burbujas crujientes. No tengas miedo de que parezca
"demasiado hecha"; la morena frita se disfruta más cuando está bien
tostada.
Sugerencias de Presentación:
Sírvela inmediatamente mientras el crujiente está en su punto máximo. Acompáñala con:
Limón: Unas gotas de limón recién exprimido cortan la grasa y realzan el sabor.
Papas Arrugadas: El contraste de la papa suave con el
pescado crujiente es imbatible.
Mojo Picón: Un buen mojo rojo le da el toque picante
necesario.
