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domingo, 2 de agosto de 2026

BOQUERONES EN SALMOREJO FRESCO CON BASE DE PAPAS ANTIGUAS

Una combinación perfecta entre el mar y nuestra huerta. En esta receta unimos unos boquerones carnosos con una cama de papas antiguas guisadas o sancochadas y un buen majado de salmorejo fresco canario —con su ajo, comino, pimentón y pimienta picona.

Un plato rústico, meloso y muy apetecible, ideal para servir bien frío en cazuela de barro con un buen trozo de pan. ¡Pura tradición con un aire renovado!


INGREDIENTES:


500 g de boquerones frescos (limpios, sin cabeza, tripa ni espina central, abiertos en mariposa).

Vinagre de vino blanco y agua (para el curado).

4-5 Papas Antiguas de Canarias (preferiblemente variedad 'Azucena' o 'Bonita'), sancochadas con piel en agua con sal y dejadas enfriar completamente. Si no tienes pues otra clase de papa canaria.

Aceite de Oliva Virgen Extra de Canarias (un chorrito generoso).

6 dientes de ajos.

1 o 2 pimientas piconas (secas), previamente hidratadas.

1 cucharadita de comino en grano.

1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera (toque ahumado).

1 rama de orégano seco canario (solo hojas).

Sal gruesa.


PREPARACIÓN:


Curado de los Boquerones:

Limpia, congela 48h y descongela los boquerones.

Sumérgelos en una mezcla de 70% vinagre y 30% agua con sal gruesa durante 4-6 horas en la nevera, hasta que la carne esté blanca.

Escurre, seca suavemente y reserva.

Preparación de la Base de Papas:

Coge las papas antiguas u otra clase de papa canaria guisadas o sancochadas y frías.

Pélalas con cuidado y córtalas en láminas finas, de unos 3-4 mm de grosor.

Dispón las láminas de papa de forma ordenada cubriendo todo el fondo de una cazuela rústica de barro, exactamente como se ve en la imagen.

Preparación del Salmorejo Fresco (Mojo):

En un mortero, haz un majado rústico con los ajos, la sal, el comino en grano y la pimienta picona hidratada.

Incorpora el pimentón y el orégano seco.

Emulsiona la pasta vertiendo aceite de oliva virgen extra y un toque de vinagre, mezclando hasta conseguir un adobo cremoso y grueso (no un líquido).

Montaje y Reposo:

Coloca los boquerones curados sobre la base de papas.

Extiende el salmorejo fresco (mojo) del mortero por encima de los boquerones, de forma que queden bien impregnados y el mojo empape también las papas de abajo.

Deja reposar en la nevera al menos 2 horas antes de servir frío.


jueves, 21 de mayo de 2026

ADOBO TEGUESTERO

Este plato es un guiso festivo y contundente, nacido en el entorno de las tradicionales matanzas caseras. A diferencia de otros adobos que se usan solo para condimentar, este constituye un plato completo y autónomo con una identidad muy definida. Su gran particularidad es que la carne y la casquería se cocinan a fuego lento exclusivamente en vino blanco, complementándose al final con legumbres, frutos secos y un toque frutal que equilibran la intensidad del cerdo.


INGREDIENTES:


(Las proporciones se calculan de manera equilibrada en base al peso de la carne utilizada)

Para la base de carne:

Carne magra de cochino (cerdo) (cortada en dados muy menudos).

Papada de cochino (cerdo)
(en la misma proporción que la carne magra, cortada menuda).

Asadura variada: hígado, corazón y pulmón (en cantidad equivalente al peso conjunto de la carne y la papada, cortada muy menuda). Nota: Se aconseja evitar los riñones para no amargar el guiso.

Para la base vegetal y el majado:

Cebollas (aproximadamente una tercera parte del peso total de la carne), picada en brunoise muy fina.

Pimientos rojos carnosos (un poco menos de la mitad del peso de la cebolla), picados pequeños.

Dientes de ajo (en abundancia, para el majado).

Para los tropezones de acompañamiento:

Garbanzos cocidos (unos 100 gramos por cada kilo de carne total).

Almendras enteras crudas (unos 50 gramos por cada kilo de carne total).

Uvas pasas sin semillas (unos 50 gramos por cada kilo de carne total).

Especias, líquidos y grasas:

Vino blanco del país (cantidad suficiente para cubrir por completo todos los ingredientes en el caldero).

Hojas de laurel, tomillo seco y orégano al gusto.

Pimentón dulce y pimienta picante fresca (con moderación, buscando un regusto agradable sin que resulte excesivamente picante).

Manteca de cochino (cerdo) (para dorar la carne).

Sal al gusto.


PREPARACIÓN:


Trabajo previo: Si usas garbanzos secos, déjalos en remojo la noche anterior y guísalos previamente en agua hasta que estén tiernos; luego escúrrelos y resérvalos. Escalda las almendras en agua hirviendo durante un par de minutos para retirarles la piel con facilidad y pon las uvas pasas a hidratar en un poco de agua.

Montaje del caldero base: En una olla o caldero amplio adecuado para la cantidad que vas a preparar, coloca una primera capa con la cebolla y el pimiento rojo finamente picados. Añade sobre esta base vegetal la asadura de cochino (cerdo) cruda y bien troceada. Incorpora las hierbas aromáticas (el laurel, el tomillo y el orégano), un toque de pimentón dulce y la pimienta picante al gusto.

Inicio de la cocción: Vierte el vino blanco en el caldero hasta que cubra todos los ingredientes por completo. Pon la olla a fuego fuerte y espera a que la mezcla empiece a hervir de forma alegre.

Dorado de la carne: Mientras el caldero se va calentando, pon un poco de manteca de cochino (cerdo) en una sartén aparte. Fríe a fuego vivo los dados de carne magra y de papada hasta que queden bien dorados por fuera.

Unión y guiso lento: En el momento en que el contenido del caldero rompa a hervir, baja el fuego a intensidad media-suave. Introduce en la olla la carne y la papada recién fritas, junto con un majado abundante de ajos bien machacados en el mortero. Remueve bien el conjunto y deja que se cocine todo muy despacio, de manera uniforme, hasta que la carne esté tierna y en su punto.

Remate del plato: Cuando compruebes que las carnes están prácticamente cocinadas, añade al caldero los garbanzos reservados, las almendras peladas y las uvas pasas escurridas. Mezcla con suavidad para repartir los tropezones, rectifica el punto de sal y mantén el guiso a fuego muy suave durante unos minutos más para que todo se asiente, los sabores se unifiquen y el caldo trabe bien. Retira del fuego y sirve bien caliente.


miércoles, 17 de diciembre de 2025

TACOS DE COCHINITA PIBIL CON MOJO PICÓN

Esta receta combina la cochinita pibil mexicana, con su sabor ahumado y especias cítricas, con el mojo picón canario, una salsa intensa de ajo, comino y pimentón. El resultado es un taco lleno de sabor que une la tradición culinaria de México con el carácter vibrante de Canarias.


INGREDIENTES:



Para la Cochinita Pibil (México):

500 g de carne de cerdo (preferiblemente aguja o paleta)

2 naranjas (zumo)

2 limones (zumo)

2 cucharadas de achiote en pasta

2 dientes de ajo

1 cucharada de orégano

1 cucharada de comino

1 cucharada de vinagre de manzana

Sal y pimienta al gusto

1 hoja de plátano (opcional, para darle el toque tradicional)


Para el Mojo Picón (Canarias):

3 dientes de ajo

1 cucharada de pimentón dulce

1 cucharadita de pimentón picante (opcional)

1 cucharadita de comino molido

50 ml de vinagre de vino

100 ml de aceite de oliva

Sal al gusto

Para el montaje:

8 tortillas de millo (maíz)

Cebolla roja encurtida (opcional)

Cilantro fresco

Limón o lima en gajos


 PREPARACIÓN:


Marinar la carne: Mezcla el zumo de naranja, limón, achiote, ajo, orégano, comino, vinagre, sal y pimienta. Cubre la carne con esta mezcla y deja marinar al menos 4 horas (o toda la noche) en la nevera.

Cocinar la cochinita:

Envuelve la carne en hojas de plátano (si las tienes) y cocina en el horno a 160°C durante 3 horas o hasta que esté tierna y se deshaga fácilmente.

También puedes hacerlo en una olla lenta o en una olla exprés para reducir el tiempo.

Preparar el mojo picón:

Machaca los ajos en un mortero con el comino y la sal.

Agrega los pimentones y el vinagre, mezcla bien.

Incorpora poco a poco el aceite de oliva hasta emulsionar la salsa.

Montar los tacos:

Calienta las tortillas de maíz en una sartén.

Rellénalas con la carne desmechada.

Añade un poco de mojo picón por encima.

Decora con cebolla roja encurtida, cilantro y unas gotas de lima.

Acompaña estos tacos de cochinita con mojo picón con un buen vino blanco afrutado canario o una cerveza artesanal.

La gastronomía es un puente entre culturas, y en esta receta fusionamos la esencia vibrante de México con la intensidad de los sabores canarios. Tomamos la cochinita pibil, un platillo icónico de la región de Yucatán, donde la carne de cerdo se cocina lentamente con achiote (una pasta de especias de color rojo intenso), cítricos y hierbas aromáticas, aportando un sabor ahumado y especiado inconfundible.

Para darle el toque isleño, combinamos la cochinita con el mojo picón, la salsa estrella de Canarias, hecha a base de ajo, pimentón, comino, vinagre y aceite de oliva, que realza el sabor de cualquier plato con su intensidad y carácter.

El resultado es un taco único: la suavidad y jugosidad del cerdo marinado en achiote se mezcla con la potencia del mojo picón, creando un equilibrio de sabores especiados, cítricos y ahumados que transportan tanto a las costas de México como a las tierras volcánicas de Canarias.


sábado, 27 de septiembre de 2014

PATÉ O MOJO DE CHOCHOS (ALTRAMUCES)

Una Receta con Sabor a Premio 🏆
En el mes de mayo de 2023, esta receta fue  ganadora, junto con otra, de un concurso a nivel canario, de un famoso supermercado. Gracias a Darío, de Palante, y a Lidl por elegirnos, y seguimos trabajando para llevar o rescatar nuestra gastronomía.

Hoy les comparto este delicioso Paté o Mojo de Altramuces (Chochos), una opción tradicional, saludable y llena de sabor, ideal para sorprender en cualquier picoteo. ¡Espero que la disfruten tanto como el jurado del concurso!


INGREDIENTES:


Chochos (altramuces) : 100 g (pelados y lavados)

Tomates: 2 unidades pequeñas

Pan de molde: Un trozo de miga (retirando los bordes)

Aceite de oliva

Pimentón dulce

Orégano

Sal al gusto

Pimienta al gusto (opcional, para el toque picante)


PREPARACIÓN:


Preparar la base: En el vaso de la batidora o en el recipiente que vayas a utilizar, añade los altramuces previamente pelados y lavados, los tomates rallados, la miga de pan (sin los bordes), un buen chorro de aceite de oliva, una cucharadita de pimentón dulce y un toque de sal.

Triturar: Bate bien todos los ingredientes hasta lograr una pasta homogénea, cremosa y con una textura uniforme.

Aromatizar: Añade un poco de orégano a la mezcla y vuelve a batir brevemente para que se integren perfectamente todos los aromas.

Recomendaciones y variantes:

¿Te gusta el picante? Si prefieres un toque más alegre y picante, solo tienes que añadir un poco de pimienta al gusto junto con el resto de los ingredientes antes de triturar.

¿Prefieres convertirlo en mojo? Si buscas una textura más ligera y fluida en lugar de un paté untable, añade un chorrito extra de aceite de oliva y bate de nuevo hasta conseguir la consistencia deseada. ¡Queda espectacular para acompañar unas papitas!

Puedes añadirle, en vez de pan de molde normal, pan de molde integral.

viernes, 22 de julio de 2011

CARAJACAS

Las Carajacas son uno de los exponentes más auténticos y tradicionales de la gastronomía de las Islas Canarias. Este plato, con profundas raíces en las cocinas populares y en los emblemáticos guachinches (casas de comidas tradicionales), transforma un ingrediente sencillo como el hígado en un manjar lleno de carácter, potencia y sabor.

El secreto de su éxito reside en el majado, un adobo aromático a base de ajo, comino, orégano, vinagre y pimienta picona en el que la carne se macera pacientemente. Este proceso no solo infunde al hígado un sabor especiado y ligeramente picante, sino que también ablanda su textura, logrando que quede tierno y jugoso tras un rápido paso por la sartén. Servidas tradicionalmente en platos de barro y acompañadas de papas arrugadas o fritas, las Carajacas son un viaje directo a la esencia culinaria de las islas.


INGREDIENTES:


500 g de hígado de ternera o cerdo (limpio y cortado en filetes finos o tiras).

4 o 5 dientes de ajo.

1 cucharadita de comino en grano.

1 cucharadita de orégano seco.

1 cucharadita de pimentón dulce (puedes añadir un toque de picante si te gusta).

1 pimienta picona canaria (o en su defecto, una guindilla o cayena).

1/2 vaso de vinagre de vino blanco.

1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra.

1/2 vaso de vino blanco.

Sal gorda al gusto.


PREPARACIÓN:


Preparar el majado: En un mortero tradicional, introduce los dientes de ajo pelados, el comino en grano, la pimienta picona limpia de semillas y un puñado de sal gorda. Májalos enérgicamente hasta conseguir una pasta homogénea.

Ligar el adobo: Añade al mortero el orégano, el pimentón, el vinagre, el vino blanco y el aceite de oliva. Remueve bien para que todos los elementos se integren por completo.

Macerar el hígado: Coloca los filetes de hígado limpios en un recipiente hondo (idealmente de barro o vidrio). Vierte el majado por encima asegurándote de que toda la carne quede bien cubierta. Tapa el recipiente y déjalo reposar en la nevera durante un mínimo de 4 a 6 horas (lo ideal es dejarlo de un día para otro para potenciar el sabor).

Cocinar: Calienta una sartén amplia a fuego medio-alto. Saca los filetes de hígado del adobo (escurriéndolos ligeramente, pero reservando todo el líquido restante) y pásalos por la sartén. Cocínalos unos 2 minutos por cada lado para que se doren por fuera pero queden tiernos por dentro.

Reducir la salsa: Una vez dorados, vierte el resto del adobo que quedó en el recipiente sobre la sartén. Deja que hierva a fuego vivo durante un par de minutos para que el alcohol se evapore y la salsa reduzca, ligándose con los jugos de la carne.

Servir: Pásalas a un plato de barro caliente y baña las Carajacas con la salsa reducida.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

CONEJO EN SALMOREJO

El conejo en salmorejo es un pilar de la cocina canaria, especialmente en Tenerife. Es un adobo intenso y aromático que, tras un largo reposo, da como resultado una carne tierna, sabrosa y con el carácter inconfundible del majado isleño.


INGREDIENTES:


1 conejo troceado.

Ajos (al gusto, pelados).

Aceite de oliva.

Vino blanco (1 vaso y un poco más para el guiso).

Vinagre (un chorrito).

Pimentón dulce (1-2 cucharaditas).

Hierbas: Orégano, tomillo y 2-3 hojas de laurel.

Sal gorda y Pimienta negra (o pimienta roja seca sin semillas).


PREPARACIÓN:


El Adobo (Día 1): En un mortero, maja los ajos con la sal gorda. Añade el aceite, el orégano, el tomillo, el laurel, la pimienta, el pimentón, el vaso de vino y el vinagre. Mezcla bien y viértelo sobre el conejo troceado. Déjalo macerar en la nevera de un día para otro para que coja todo el sabor.

La Fritura (Día 2): Saca el conejo del adobo y fríelo en una sartén con aceite caliente hasta que esté bien dorado. Pásalo a un caldero aparte. Si tienes la asadura, fríela también y resérvala.

El Guiso: Una vez frito todo el conejo, añade al caldero el aceite sobrante de la sartén y el adobo que quedó del marinado. Tritura la asadura y añádela junto con un chorrito extra de vino blanco.

Cocción: Cocina a fuego lento durante 20 o 25 minutos. Rectifica de picante o sal al gusto durante este tiempo.

PRESENTACIÓN
Sirve el conejo con su salsa y acompaña tradicionalmente con papas arrugadas (idealmente papas bonitas), guisadas o fritas.

PATA ASADA CANARIA

La clave de una buena pata es la paciencia y el reposo. No solo antes de cocinarla, sino también después.
La Pata Asada es, sin duda, uno de los pilares de la gastronomía popular en Canarias. Se trata de una elaboración sencilla en ingredientes, pero exigente en paciencia, cuyo protagonista es el jamón del cerdo (la pata trasera) asado al horno de forma lenta y tradicional.
Lo que la hace especial frente a otros asados es su versatilidad y su presencia constante en la vida social de las islas:

El "Enyesque" por Excelencia: Es el aperitivo estrella en cualquier celebración familiar, romería o guachinche, servida normalmente en lascas finas con un poco de sal gorda o mojo.
Identidad en el Bocadillo: El "bocadillo de pata" (con o sin queso de flor, y a veces con un toque de alioli) es el desayuno o merienda más icónico en los bares y cafeterías de todo el archipiélago.
Textura y Sabor: Su éxito reside en el contraste entre una carne extremadamente jugosa y aromática (gracias al majado de ajo y especias) y su piel exterior, que tras el horneado se convierte en un chicharrón crujiente muy codiciado.
Es, en esencia, un plato que sabe a fiesta y a tradición compartida, representando la hospitalidad canaria en cada bocado.
Por supuesto, cada casa y persona la hace a su manera.


INGREDIENTES:

1 Pata de cerdo: (Trasera suele ser más grande, delantera o "paletilla" más jugosa). Peso ideal: 4-6 kg.

Para el majado:

3 cabezas de ajos (no escatimes, es el alma del plato).

3 cucharadas soperas de sal gruesa.

2 cucharadas de orégano seco.

1 cucharadita de pimienta negra en grano.

1 cucharadita de nuez moscada.

1 cucharada de pimentón dulce de la Vera.

Líquidos:

1 vaso de vino blanco seco (un buen listán blanco canario es ideal).

Zumo de 2 limones grandes.

1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra.

1 vaso de agua (para el fondo de la bandeja).

Maizena (para la salsa)

Miel de Palma (para la salsa)


PREPARACIÓN:

Preparar la pieza
En lugar de quitar la piel por completo, te sugiero el estilo tradicional: Separa la piel de la carne parcialmente con un cuchillo afilado (como si fuera una solapa), pero sin quitarla del todo. Esto permite que el majado entre directo a la carne pero que la piel la proteja y se tueste.

Truco: Haz unos cortes profundos en la carne cerca del hueso para que el adobo penetre hasta el centro.

El Majado y el Adobo
En un mortero grande, machaca los ajos con la sal gruesa. Añade el orégano, la pimienta, la nuez moscada y el pimentón. Cuando sea una pasta, integra el limón, el aceite y el vino.

Embadurna la pata "masajeando" la carne. Si dejaste la piel, pon adobo debajo de ella.

Reposo: Envuélvela en film transparente y déjala en la nevera mínimo 12 horas.

El Horneado (La regla de oro)
Precalienta el horno a 180°C. Coloca la pata en una bandeja honda.

Líquido base: Echa un poco de agua y vino en el fondo de la bandeja (que nunca se quede seca para que el vapor mantenga la carne hidratada).

Tiempo: Como bien dices, 1 hora por kilo es la norma. Si pesa 5 kg, cuenta 5 horas.

A mitad de cocción: Rocía la pata con sus propios jugos cada 45 minutos. Si ves que se dora demasiado rápido, cúbrela con papel de aluminio.

4. El toque final (Crujiente)
Si quieres la piel crujiente, los últimos 20-30 minutos sube el horno a 210°C y retira el papel de aluminio si lo tenías. ¡Vigila que no se queme!

Consejos de "Maestro Asador"
El Reposo Post-Horno: Este es el paso que casi todo el mundo se salta. No cortes la pata nada más sacarla. Deja que repose al menos 1 o 2 horas. Esto hace que los jugos se redistribuyan; si la cortas caliente, se desangrará y quedará seca.

El Corte: Usa un cuchillo muy afilado o jamonero. Los cortes deben ser finos.

El acompañamiento: Sírvela con un poco de sal gorda por encima, mojos canarios (verde y rojo) y, por supuesto, un buen pan de puño.

¡Esa salsa es el “oro líquido” de la pata! Es lo que marca la diferencia entre una carne rica y una experiencia de otro nivel. Aquí tienes cómo transformarla en una reducción de jugos espectacular:

Cómo hacer la Reducción de Salsa para Pata Asada
Desglasar la bandeja: Nada más sacar la pata de la bandeja, verás que en el fondo hay partes pegadas y caramelizadas. ¡Ahí está todo el sabor! Echa un chorrito de vino blanco o un poco de agua caliente y raspa con una espátula de madera para soltarlo todo.

Filtrar y desengrasar: Pasa todo ese líquido por un colador fino a un cazo. Déjalo reposar un par de minutos; verás que la grasa (aceite/manteca) sube a la superficie. Con una cuchara, retira la mayor parte de esa grasa para que la salsa no sea pesada.

Ligar la salsa (El secreto de la textura): Pon el cazo a fuego medio. Tienes dos opciones para que espese:

Opción tradicional: Deja que hierva hasta que reduzca a la mitad por sí sola (sabor más intenso).

Opción rápida: Disuelve una cucharadita pequeña de maicena en un pelín de agua fría y añádela al cazo. Remueve sin parar hasta que tenga una textura brillante y aterciopelada.

El toque final: Si notas que el sabor es muy fuerte, añade una cucharadita de miel de palma o miel de flores. Le da un contraste increíble con el adobo de la carne.

¿Cómo servirla?
No bañes toda la pata con la salsa en la fuente. Lo ideal es servir las lascas de carne y poner la salsa bien caliente en una salsera aparte para que cada uno se eche al gusto, especialmente si vas a rellenar bocadillos.


miércoles, 11 de agosto de 2010

ARVEJAS COMPUESTAS

Las arvejas compuestas son una deliciosa y reconfortante receta tradicional canaria, ideal para disfrutar en días frescos o como plato único. Este guiso, que combina ingredientes sencillos pero sabrosos, como las arvejas (guisantes), el bacon (beicon), las papas, y los huevos duros, se caracteriza por su sabor profundo y su textura abundante. Es un plato que ofrece una rica mezcla de sabores, donde el toque del bacon (beicon) y el vino blanco se equilibran con las arvejas y las papas fritas, creando una combinación perfecta. La adición de orégano y laurel le otorgan una fragancia especial, mientras que los huevos duros aportan un toque de suavidad y proteína.
Por supuesto, cada casa o persona tiene su manera de hacerlo.

INGREDIENTES:    


500 g de arvejas (guisantes)

150 g de bacon (beicon) en trozos pequeños)

1 cebolla (picada)

2 cucharadas de tomate frito

2 dientes de ajo (picados)

1 cucharadita de sal (al gusto)

1 copita de vino blanco

1 hoja de laurel

1 cucharadita de orégano

3 papas (peladas y cortadas en cuadritos)

2 huevos

Aceite de oliva


PREPARACIÓN:

Cocinar los huevos:
Comienza poniendo los huevos en una cacerola con agua, agrega una cucharadita de sal y ponlos a hervir durante 10 minutos. Luego, sácalos, pásalos por agua fría para detener la cocción, y pelarlos con cuidado.
Freír las papas:
Pela y corta las papas en cuadritos. Fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Una vez fritas, resérvalas.
Sofrito:
En una sartén grande, agrega un poco de aceite de oliva. Sofríe la cebolla picada y los ajos hasta que estén tiernos. Luego, añade el bacon (beicon) en trozos pequeños y cocina hasta que se dore ligeramente. Añade las 2 cucharadas de tomate frito y la copita de vino blanco. Deja que se cocine a fuego medio, permitiendo que se evapore el alcohol y el tomate se mezcle bien con el resto de ingredientes.
Cocinar las arvejas:
En un caldero grande, coloca las arvejas. Cubre las arvejas con el sofrito que preparaste anteriormente. Añade agua suficiente para cubrirlas. Incorpora la hoja de laurel, el orégano y un poco de sal. Cocina a fuego medio durante unos 20-30 minutos, o hasta que las arvejas estén tiernas y el agua se haya reducido un poco, dejando un caldo espeso.
Incorporar las papas y los huevos:
Una vez las arvejas estén guisadas, añade las papas fritas que reservaste y los huevos duros, que previamente habrás partido en trozos. Remueve todo con cuidado para que los ingredientes se mezclen bien, y deja que todo se cocine durante unos minutos más para que se integren los sabores.
Servir:
Sirve las arvejas compuestas bien calientes, decoradas con un poco más de aceite de oliva por encima, si lo prefieres, y acompañadas de un buen pan canario.

jueves, 14 de enero de 2010

CARNE DE CABRA

La carne de cabra o carne cabra, es el alma de los guachinches y el exponente máximo de nuestra gastronomía rural. No es solo un guiso; es un plato que exige paciencia, donde el adobo y el fuego lento transforman un producto humilde en algo extraordinario. Es, sencillamente, nuestra historia servida en un plato.

INGREDIENTES:

La base cárnica: 1 kg de carne de cabra (mejor si es de costilla o pierna, cortada en trozos de bocado).

El sofrito: 2 cebollas grandes, 6-8 dientes de ajo, 1 pimiento rojo carnoso.

Aromas y especias: 2 cucharaditas de pimentón (dulce o picante, según gusto), 1 cucharadita de pimienta picona (o cayena molida), 1 cucharada de orégano, 1 cucharadita de tomillo, sal marina.

Líquidos: 200 ml de vino blanco seco (mejor si es un vino canario con acidez), un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra.

Caldo: Agua o caldo de carne (lo justo para cubrir la carne).


PREPARACIÓN:

El truco para suavizar el sabor:
Si prefieres un sabor menos intenso, antes de empezar el sofrito, pon la carne a hervir en una olla con agua durante 10-15 minutos. Escurre esa agua, seca la carne y continúa con la receta. Este paso ayuda a eliminar impurezas y suaviza notablemente la fuerza natural del guiso

El Adobo (El paso fundamental):
Sazona la carne con antelación. Si puedes dejarla reposar unas horas o incluso desde la noche anterior en el frigorífico con el ajo picado, un poco de orégano y un chorrito de vino, la diferencia será abismal. La carne absorberá el aroma y se volverá mucho más tierna.

El Sellado:
En una cazuela (preferiblemente de barro o de hierro fundido), calienta el aceite. Dora la carne a fuego vivo, por tandas, hasta que esté bien sellada por todos lados. Retira y reserva. Esto es vital para mantener los jugos dentro.

El Sofrito:
En el mismo aceite, añade la cebolla, el pimiento rojo y el resto de los ajos (todo picado finamente). Pocha a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y el pimiento tierno.

La Explosión de Sabor:
Añade el pimentón y la pimienta picona al sofrito, removiendo solo unos segundos para que no se queme (si se quema, amarga). Inmediatamente, añade la carne dorada, sube el fuego y vierte el vino blanco. Deja que el alcohol se evapore durante unos 3 minutos.

La Cocción Lenta:
Incorpora el orégano y el tomillo. Añade agua (o caldo) hasta cubrir la carne, pero sin excederte; queremos una salsa concentrada, no una sopa. Tapa la cazuela y cocina a fuego muy suave.

Tiempo estimado: Deja cocinar durante aproximadamente 1 hora y media a 2 horas. El "test de la abuela": la carne está lista cuando se desprende del hueso casi sin esfuerzo con solo tocarla con el tenedor.

El Reposo:
Si tienes paciencia, deja reposar el guiso media hora antes de servir. Los sabores se asientan y la salsa espesa de forma natural.

Secretos de Chef para un resultado perfecto
La textura de la salsa: Si al final de la cocción la salsa está muy líquida, retira la carne con cuidado y sube el fuego para reducirla hasta que espese y se vuelva brillante. Puedes añadir un par de papas machacadas al guiso durante la cocción para darle cuerpo a la salsa de forma natural.

El acompañamiento: Sirve con las papas arrugadas para absorber esa salsa intensa o con papas fritas.