martes, 26 de mayo de 2026

CALDO DE QUESO HERREÑO CON UVAS

Si el caldo de queso (receta aquí) ya es un emblema de nuestra tierra, la versión que hoy rescatamos es el siguiente nivel de la sofisticación rural. En las zonas altas de El Hierro, donde los viñedos conviven con las dehesas, los pastores sabían que no había mejor compañero para un queso potente que el dulzor explosivo de una uva de mesa.

No es un postre, es un plato de cuchara rotundo. Las uvas no se añaden al final como adorno, sino que se cocinan ligeramente en el caldo para que suelten su jugo y equilibren la salinidad del queso herreño. Es un "maridaje de caldero" que te deja descolocado en la primera cucharada y te enamora en la segunda.


INGREDIENTES:


400 g de queso herreño (mezcla de cabra, oveja y vaca).

1 racimo de uvas blancas (preferiblemente de la tierra, tipo Verijadiego blanca.

1 cebolla grande.

2 tomates maduros.

1 pimiento verde.

3 dientes de ajo.

1 cucharadita de pimentón dulce.

4 papas medianas.

Agua, sal y un buen chorro de aceite de oliva.


PREPARACIÓN:


El Sofrito: Prepara un sofrito lento con la cebolla, el ajo, el pimiento y el tomate. Cuando esté bien hecho, añade el pimentón con cuidado de que no se queme.

Las Papas: Añade las papas cascadas (para que suelten el almidón y espesen el caldo) y cubre con agua. Deja cocinar hasta que estén tiernas.

El Momento de las Uvas: Cinco minutos antes de que las papas estén listas, añade las uvas enteras (lavadas y sin el rabito). Queremos que se calienten y se hinchen, pero que no lleguen a explotar del todo.

El Queso: Corta el queso en dados generosos. Apaga el fuego e incorpóralo a la cazuela. El calor residual hará que el queso se ablande y empiece a "hilar" sin deshacerse.

Reposo: Es vital dejarlo reposar tres minutos tapado para que los sabores se asienten.

Le eché un poquito de perejil picado (no necesario)