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viernes, 7 de agosto de 2026

SOPA DE LAPAS TRADICIONAL

La sopa de lapas es uno de los platos marineros más auténticos y con mayor arraigo en las costas canarias. Aunque hoy en día estamos acostumbrados a disfrutar las lapas asadas a la plancha con mojo verde, antiguamente este molusco se empleaba para elaborar potajes y sopas sustanciosas capaces de reconfortar tras las jornadas en el mar. El gran secreto de esta receta reside en aprovechar el propio caldo de cocción de las lapas, que al unirse a un sofrito clásico de hortalizas y al toque de arroz, consigue una sopa marinera con un intenso aroma y sabor a océano.


INGREDIENTES:


1 kg de lapas frescas

Arroz (al gusto, unos 100-150 g)

1 cebolla mediana

3 tomates maduros (pelados y sin semillas)

1 pimiento verde

2 dientes de ajos

1/2 cucharadita de pimentón dulce

Unas briznas de tomillo fresco

Pimienta negra molida (al gusto)

Unas hebras de azafrán (o colorante alimentario)

Perejil fresco muy picado

Aceite de oliva virgen extra (unos 100 ml)

Agua y sal


PREPARACIÓN:


Cocción y preparación de las lapas:

En un caldero con agua y una pizca de sal, pon a calentar las lapas. Mantén la cocción brevemente, lo justo para que notes que el bicho se desprende fácilmente de la cáscara. Evita cocerlas de más para que no queden gomosas.

Cuela el agua de la cocción con un colador fino para retirar cualquier resto de arena y reserva este caldo, ya que será la base de la sopa.

Separa la carne de las lapas de sus cáscaras (las que no se hayan soltado solas) y vuelve a incorporar los bichos limpios al caldo reservado.

El Sofrito:

En una sartén con el aceite de oliva, pon a pochar la cebolla y los ajos picados muy finos hasta que empiecen a tomar un color dorado.

Agrega los tomates picaditos (pelados y limpios de semillas) y el pimiento verde cortado en tiras. Incorpora el tomillo y la pimienta negra.

Deja rehogar a fuego lento hasta que la verdura esté bien hecha. Justo al final, añade el pimentón dulce y el perejil picado, removiendo con rapidez para que el pimentón no se queme.

Guisado y Arroz:

Vierte todo el sofrito en el caldero donde tienes el caldo con la carne de las lapas. Llévalo a ebullición a fuego medio.

Incorpora el arroz y las hebras de azafrán. Deja cocer hasta que el grano quede al punto (ligeramente entero o al dente).

Reposo:

Retira el caldero del fuego y deja reposar la sopa tapada entre 12 y 15 minutos antes de servir para que el arroz termine de asentarse y los sabores se integren perfectamente.


domingo, 14 de junio de 2026

BAIFO O CABRITO AL BARRO ROJO

Esta receta se basa en el arte del "embarrado", un adobo rústico y espeso (el 'barro') que macera la carne durante horas. En Canarias, llamamos cariñosamente baifo a la cría de la cabra o cabrito, una carne extremadamente tierna y apreciada que es la verdadera protagonista de esta fiesta. Es un guiso de paciencia y fuego lento que transforma ingredientes sencillos en una explosión de sabor tradicional.


INGREDIENTES:


1,5 kg de baifo o cabrito, limpio y troceado (pídele a tu carnicero trozos de bocado).

8 dientes de ajo hermosos.

1 cucharada colmada de comino en grano.

2 cucharadas rasas de pimentón de la Vera (dulce o una mezcla con picante, según te guste).

1 ramillete de perejil fresco (usaremos las hojas picadas).

Hierbas frescas: Unas ramas de tomillo y dos hojas de laurel secas.

Sal gruesa (para el mortero).

4-5 cucharadas de vinagre de vino blanco (de buena calidad).

Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).

300 ml de vino tinto ligero (una cantidad menor que en otras versiones para que el pimentón y el ajo sean los protagonistas de la base, no el vino).

4-5 papas medianas, peladas y chascadas (rompiendo al final el corte para que suelten el almidón).


PREPARACIÓN:


El 'Barro' (Macerado Espeso): En un mortero grande, machaca los dientes de ajo, el comino en grano y el perejil con un puñado generoso de sal gruesa hasta formar una pasta. Incorpora el pimentón y mézclalo bien. Añade el vinagre y un chorrito de aceite de oliva. La textura debe ser espesa, como un barro rojizo.

Embarrar la Carne: Coloca los trozos de baifo o cabrito en un bol amplio. Añade el 'barro' del mortero, el tomillo y el laurel. Úntalo todo bien, asegurándote de que cada trozo esté cubierto por la pasta. Tápalo con papel film y déjalo reposar en la nevera entre 12 y 24 horas. ¡La paciencia es el secreto!

El Sellado: Al día siguiente, saca la carne de la nevera una hora antes. En un caldero grande y hondo con un fondo de aceite bien caliente, fríe el baifo o cabrito por tandas. El objetivo es dorar la carne y "sellarla" para caramelizar su exterior, no cocerla por dentro. A medida que se doren, retíralos y resérvalos.

La Cocción Lenta: En el mismo caldero, con el aceite y los restos del adobo tostado, vuelve a poner toda la carne. Sube el fuego y vierte el vino. Deja que el alcohol se evapore por completo (unos 5-7 minutos). Baja el fuego al mínimo, añade un poco de agua (un vaso) para crear la salsa, tapa el caldero y deja cocer lentamente. El tiempo dependerá de la ternura de la carne, pero calcula unos 60-75 minutos.

Incorporar las Papas: Unos 20 minutos antes de que la carne esté lista, añade las papas chascadas al caldero. Asegúrate de que estén sumergidas en el jugo. Si la salsa se ha reducido mucho, añade otro chorrito de agua. Las papas deben cocerse en la salsa, absorbiendo su sabor y espesándola con su almidón.

Reposo Final: Una vez que la carne y las papas estén tiernas, apaga el fuego. Rectifica de sal si es necesario y deja reposar el guiso otros 10 minutos con la tapa puesta. Este reposo asienta los sabores y la salsa se vuelve aterciopelada. Sirve con un buen pan de leña.


viernes, 13 de marzo de 2026

SOPA DE PULPO

Esta es una de esas recetas que demuestran que en Canarias sabemos sacar todo el partido al producto marino. A diferencia de otros platos donde el pulpo se sirve más seco, aquí buscamos un caldo con "sustancia", aprovechando los jugos que el animal suelta al cocinarse en seco antes de añadir el agua. Es un plato reconfortante, de los que se hacían tradicionalmente tras una buena jornada de pesca, sencillo en ingredientes, pero potente en sabor gracias al uso del azafrán, el tomillo y el pimentón.


INGREDIENTES:


El pulpo: 

Una pieza de 1 kg (importante que esté bien "apaleado" para que quede tierno).

Para el refrito: 

1 cebolla, 3 tomates bien maduros y una tacita de aceite.

Especias y hierbas: 

Perejil fresco, azafrán, pimienta negra, tomillo y pimentón.

El toque final: 

Arroz al gusto (para darle cuerpo a la sopa).


PREPARACIÓN:


Limpieza y corte: Primero limpiamos bien el pulpo y, tras haberlo ablandado (apaleado), lo cortamos en trozos pequeños.

El refrito base: En un caldero con el aceite, preparamos un sofrito con la cebolla y los tomates muy bien picaditos.

Primer guiso (sin agua): Añadimos al caldero el pulpo troceado junto con el resto de los ingredientes (especias y hierbas). Lo ponemos a cocinar así, sin añadir agua, para que se guise en su propio jugo.

Hacer la sopa: Una vez que el pulpo esté guisado, vertemos agua hirviendo al caldero e incorporamos el arroz.

Punto final: Lo mantenemos al fuego hasta que el arroz esté en su punto y los sabores bien ligados.


sábado, 7 de marzo de 2026

PUCHERO FRITO

El Puchero Frito es esa joya culinaria del día después que, para muchos, supera incluso al plato original. Es la esencia de la cocina de aprovechamiento canaria: una forma deliciosa de transformar las sobras en un plato completamente nuevo, lleno de texturas crujientes y sabores intensos. El secreto reside en picar todo con mimo y darle un buen sofrito que caramelice los ingredientes.


INGREDIENTES:


Sobras del Puchero de las Siete Carnes: Carnes (vaca, cerdo, pollo, cabrito, conejo, chorizo y tocino), garbanzos, papas, zanahorias, calabaza (era opcional), col, piña de millo, habichuelas (y morcilla, si se las has puesto anteriormente, era opcional)

1-2 dientes de ajo picados finamente.

Aceite de oliva virgen extra.

Sal y pimienta (al gusto, aunque el puchero ya suele estar bien sazonado).

Perejil fresco (opcional, para decorar).


PREPARACIÓN:


1. Deshuesar y picar

Retira todos los huesos de las carnes y la piel del pollo. Pica minuciosamente todas las carnes, el chorizo, el tocino y la morcilla (opcional) en trozos pequeños. Haz lo mismo con las verduras (papas, zanahorias, calabaza, bubango, col, habichuelas, etc). La piña de millo si estaba entera, la partes en trozos. La idea es que todo tenga un tamaño uniforme y manejable para freír.

2. El sofrito base

Calienta un buen chorro de aceite de oliva en una sartén grande y profunda. Añade los ajos picados y los sofríes hasta que estén dorados y desprendan su aroma, con cuidado de que no se quemen.

3. Saltear verduras y legumbres

Incorpora a la sartén las verduras ya picadas, la piña de millo y los garbanzos. Saltea durante unos 5-7 minutos a fuego medio-alto. Remueve de vez en cuando para que se doren ligeramente y empiecen a soltar sus jugos.

4. Integrar las carnes

Añade las carnes picadas, el chorizo, el tocino y la morcilla (si estaba en el puchero). Cocina todo el conjunto entre 5 y 10 minutos más. El objetivo es que todo esté bien caliente y que la carne y la morcilla empiecen a caramelizarse y a integrarse con el resto de ingredientes.

5. Servir

Sirve el Puchero Frito inmediatamente, bien caliente. Es un plato contundente que brilla por sí solo como plato único. Si quieres opcionalmente, lo decoras con perejil picado.


domingo, 9 de noviembre de 2014

HAMBURGUESAS DE BONITO

Las hamburguesas de bonito son una alternativa deliciosa y saludable a las tradicionales hamburguesas de carne. Esta receta canaria, muy popular en las islas, aprovecha el sabor del pescado fresco, combinándolo con ingredientes sencillos y naturales. El bonito, pescado que se caracteriza por su carne magra y su textura firme, es el protagonista de este plato, que se enriquece con cebolla, ajo, perejil y pan, logrando una hamburguesa jugosa y llena de sabor.
A diferencia de las hamburguesas tradicionales, estas se preparan de manera ligera, sin la necesidad de aditivos artificiales, y se pueden adaptar a diferentes gustos. El toque de la cebolla y el ajo, junto con el perejil fresco, le otorgan una fragancia y frescura únicas. Además, el pan de molde y el pan rallado ayudan a conseguir la textura perfecta para la hamburguesa, mientras que la leche y el huevo aportan la humedad necesaria para evitar que se reseque.


INGREDIENTES:


500 g de bonito (ya cocido y limpio de espinas)

1 cebolla picada

2 dientes de ajo picados

Un puñado de perejil fresco picado

2 rebanadas de pan de molde

100 g de pan rallado

1 huevo

50 ml de leche

Aceite de oliva

Sal al gusto


PREPARACIÓN:

Preparar la base de la hamburguesa:
En un bol grande, agrega la cebolla picada, los ajos, el perejil y el bonito desmenuzado. Asegúrate de que el bonito esté bien limpio de espinas antes de añadirlo.
Mezclar los ingredientes:
Añade el pan de molde desmenuzado, el pan rallado, el huevo y la leche a la mezcla. Mezcla todo muy bien con las manos o con una cuchara de madera hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Si la masa queda demasiado líquida, añade más pan rallado hasta obtener la consistencia deseada.
Formar las hamburguesas:
Toma pequeñas porciones de la mezcla y forma bolitas. Luego, aplástalas suavemente para darles la forma de hamburguesas. Asegúrate de que tengan un grosor uniforme para que se cocinen de manera equilibrada.
Cocinar las hamburguesas:
Pon una plancha o sartén grande a fuego medio y agrega un poco de aceite de oliva.  Cocina las hamburguesas durante unos 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y bien cocidas por dentro. Es importante no apretar las hamburguesas con la espátula para evitar que se rompan.
Servir:
Una vez asadas, las hamburguesas de bonito están listas para servirse. Puedes acompañarlas con una ensalada fresca, papas fritas o incluso dentro de un pan de hamburguesa, al estilo clásico. También se pueden disfrutar acompañadas de salsas caseras, como mayonesa o salsa de aguacate.

Consejos y Variaciones:
Si prefieres una hamburguesa más jugosa, puedes añadir un poco más de leche a la mezcla.
Para quienes disfrutan de un sabor más suave, puedes pochar previamente la cebolla en aceite de oliva antes de incorporarla a la mezcla.

Si no tienes pan de molde, también puedes usar pan rallado en su lugar, pero el pan de molde le da una textura más suave.

lunes, 25 de julio de 2011

PESCADO ENCEBOLLADO

El pescado encebollado es uno de los platos más tradicionales de las Islas Canarias, especialmente de la región costera. Este guiso de pescado, cocinado con una abundante cantidad de cebolla y pimiento, crea una salsa deliciosa y reconfortante, perfecta para disfrutar con una buena ración de papas arrugadas o pan. El sabor de la cebolla y el pimiento se fusiona perfectamente con el pescado, creando una experiencia única llena de sabor y frescura.
Este plato es ideal para compartir en familia o con amigos, ofreciendo una explosión de sabores tradicionales que evocan la esencia de la cocina canaria.

INGREDIENTES:  


500 g de pescado (puede ser salado o fresco)

4 cebollas grandes (troceadas en tiras o juliana)

1 pimiento verde y otro rojo (troceados en tiras o juliana)

2 tomates (picados)

4 dientes de ajo (picados)

Aceite de oliva

Pimienta negra (al gusto)

Pimentón  (al gusto)

1 cucharadita de vinagre

Perejil fresco (al gusto)

1 ramita de azafrán

1 hoja de laurel

1 ramita de tomillo


PREPARACIÓN:

Desalar el pescado (si es necesario):
Si usas pescado salado, colócalo en agua fría la noche anterior y cambia el agua varias veces para desalado. Si usas pescado fresco, puedes omitir este paso y seguir con la cocción directamente.
Cocinar el pescado:
En una cazuela, coloca el pescado y cúbrelo con agua. Cocina a fuego medio hasta que esté cocido, pero sin deshacerse. Cuando el pescado esté listo, apaga el fuego, escúrrelo y resérvalo.
Preparar el sofrito con cebolla y pimiento:
En una sartén grande o caldero, calienta aceite de oliva. Añade 4 cebollas grandes troceadas en tiras o juliana, el pimiento verde y rojo troceados en tiras o juliana, y tres ajos picados. Sofríe a fuego medio hasta que la cebolla esté bien dorada y caramelizada. Esto llevará un poco más de tiempo, ya que la cebolla debe ablandarse y adquirir un color dorado profundo.
Añadir los tomates y las especias:
Agrega los tomates picados a la sartén y cocina hasta que se deshagan y formen una salsa espesa. Añade la hoja de laurel, el tomillo, el azafrán, la pimienta negra y el pimentón. Remueve bien para que todos los sabores se mezclen.
Preparar el aderezo en el mortero:
En un mortero, coloca un poco de pimienta negra, el diente de ajo restante, un poco de sal y el pimentón. Maja todo bien, y luego añade una cucharadita de vinagre. Mezcla y vierte este aderezo sobre la fritura en la sartén. Cocina todo junto unos minutos más para que los sabores se integren.
Cocinar el pescado con el sofrito:
Añade el pescado reservado al sofrito y mezcla bien. Cocina a fuego lento durante unos 5-10 minutos, permitiendo que el pescado se impregne de todos los sabores del sofrito.
Servir:
Sirve el pescado encebollado caliente, espolvoreado con perejil fresco picado para un toque fresco y aromático. Puedes acompañarlo con papas arrugadas, guisadas o pan para disfrutar de la deliciosa salsa.

Consejos adicionales:
Si te gusta la cebolla bien caramelizada, puedes cocinarla a fuego más lento para intensificar su sabor.

Para darle más profundidad al sabor, añade un poco de vino blanco al sofrito.
Si prefieres un toque más picante, puedes añadir guindilla al sofrito.

jueves, 21 de julio de 2011

MOJO VERDE DE AGUACATE

El mojo verde de aguacate es una deliciosa salsa originaria de las Islas Canarias que combina la frescura del aguacate con el sabor intenso del ajo y las hierbas frescas. Perfecta para acompañar carnes, pescados, papas arrugadas, o simplemente para disfrutar con pan, esta receta es muy fácil de preparar y se convertirá en una favorita en tu cocina. Su textura cremosa y su sabor vibrante son ideales para añadir un toque especial a cualquier plato. A continuación, te mostramos cómo preparar este exquisito mojo verde de aguacate con ingredientes sencillos y fáciles de encontrar.


INGREDIENTES:

Dientes de ajo al gusto
1 cucharadita de sal
200 ml de aceite (puede ser aceite de oliva para un sabor más robusto)
Vinagre (ajusta según tu preferencia de acidez)
1 manojo de perejil o de cilantro (según tu gusto)
1 aguacate maduro
Un chorrito de limón

PREPARACIÓN:

Preparar el ajo: Pela los dientes de ajo y colócalos en un mortero o un procesador de alimentos. Añade la cucharadita de sal. Tritura hasta obtener una pasta.

Añadir el perejil o cilantro: Lava bien el manojo de perejil o cilantro y añádelo al mortero o procesador. Tritura junto con el ajo hasta que las hierbas estén bien integradas.

Incorporar el aguacate: Parte el aguacate por la mitad, retira el hueso y saca la pulpa con una cuchara. Añádela a la mezcla de ajo y hierbas. Tritura hasta obtener una textura homogénea.

Agregar el aceite y el vinagre: Poco a poco, mientras sigues triturando o mezclando, añade el aceite en un hilo fino hasta que la mezcla emulsione y adquiera una consistencia cremosa. Luego, agrega el vinagre al gusto, comenzando con una cucharita y ajustando según prefieras y un chorrito de limón.

Ajustar la sazón: Prueba el mojo y ajusta la sal o el vinagre si es necesario.

Servir: Una vez que la salsa esté bien mezclada y tenga la textura deseada, está lista para servir. Puedes acompañar con tus platos favoritos o almacenar en un frasco de vidrio en el refrigerador por unos días.

¡Disfruta de tu delicioso mojo verde de aguacate!



miércoles, 15 de diciembre de 2010

AGUACATES RELLENOS

Los aguacates en Canarias son una auténtica joya de nuestra tierra: mantecosos, suaves y con un sabor incomparable, ya vengan del norte de Tenerife, de los valles de La Palma o de cualquier rincón afortunado de las islas. Esta receta de aguacates rellenos es todo un clásico en nuestras mesas cuando aprieta el calor o cuando buscamos un entrante fresco, vistoso y que siempre triunfa en los almuerzos familiares. Un plato sencillo de preparar, pero con esa chispa y cariño que tanto nos gusta ponerle a lo nuestro.

INGREDIENTES:


6 aguacates del país (en su punto justo de maduración)

2 latas de atún en aceite (bien escurrido)

1 cebolla pequeña

½ pimiento (verde o rojo, a tu gusto)

Unas hojas de lechuga fresca

1 trocito de zanahoria

Unas ramitas de perejil fresco picado

Mayonesa (al gusto)

Salsa de tomate o kétchup (para ligar la salsa rosa)

Pimienta negra recién molida

Un chorrito de vinagre (opcional, para suavizar la cebolla)


PREPARACIÓN:


El picadillo: Pica la cebolla bien finita. Si prefieres que no quede picona ni fuerte, déjala en remojo desde el día anterior con agua y un chorrito de vinagre; luego escúrrela muy bien. Corta también en trocitos menudos el pimiento, la lechuga limpia, el trocito de zanahoria y el perejil fresco.

La mezcla: En un bol amplio, coloca todas las verduras picadas y añade el atún desmenuzado. Mezcla todo con una cuchara para que los ingredientes se repartan bien.

El aderezo: Agrega mayonesa al gusto y unas cucharadas de salsa de tomate para formar esa salsa rosa casera tan agradecida. Espolvorea un toque de pimienta negra molida para darle viveza y remueve con calma hasta que todo quede perfectamente integrado y jugoso.

El relleno: Justo antes de servir para que no se oscurezcan, corta los aguacates por la mitad longitudinalmente y retira las pipas con cuidado. Con una cuchara, rellena generosamente el hueco de cada mitad, dejando que corone un poco por encima.

Presentación: Sírvelos bien frescos, solos o acompañados de unas papas arrugadas templadas al lado si los quieres convertir en un picoteo completo.

Variantes al gusto: Esta receta admite mil apaños según lo que tengas en la despensa. Puedes añadirle un puñado de granos de millo dulce, unos palitos de cangrejo picaditos o incluso unos langostinos cocidos para darle un toque más de fiesta.

domingo, 12 de septiembre de 2010

RANCHO DE QUESO (CALDO DE QUESO)


El Rancho de Queso —también conocido como Caldo de Queso— es historia viva de las islas. Se le llama de ambas maneras según la zona o la tradición familiar, y usar cualquiera de los dos términos es totalmente correcto. Esta aclaración ayuda a identificar este guiso humilde de pastores y diferenciarlo del clásico "Rancho Canario" de carne, convirtiendo ingredientes básicos en un plato con un alma inconfundible.
La clave absoluta es el queso: debe ser siempre de cabra, semicurado o curado. Necesitas esa firmeza para que no se deshaga y aporte el punto de salinidad y carácter necesario. Busca un Majorero (Fuerteventura) por su intensidad clásica, un Palmero (La Palma) si buscas un matiz ahumado delicioso, o un curado de las medianías de Gran Canaria por su salinidad única. Al fundirse con el caldo, transforman el guiso en una maravilla aterciopelada.


INGREDIENTES:

1 kg de papas (harinosas para que espesen el caldo)

1/2 taza de queso rallado semiduro (mejor si es un buen queso de cabra artesanal)

1 cebolla grande

Fideos gordos (una porción al gusto, partidos)

Perejil fresco

Sal al gusto

Para el Majado:

2 dientes de ajo

1/2 cucharadita rasa de cominos

1 clavo de olor

2 o 3 tomates pequeños

1/2 cucharadita rasa de pimentón



PREPARACIÓN:


Prepara el Majado: En un mortero, introduce los dientes de ajo pelados, el comino, el clavo, un poco de sal (que ayuda a triturar) y el pimentón. Májalo todo hasta obtener una pasta uniforme. Añade los tomates pequeños y sigue majando hasta que se integren por completo. Este majado será la base de sabor del guiso.

Prepara los Vegetales: Pela las papas y cáscalas (córtalas "rompiendo" el trozo para que suelten el almidón). Corta la cebolla en lascas grandes o déjala entera si lo prefieres. Pica el perejil.

Inicia la Cocción: En un caldero grande, pon abundante agua. Cuando rompa a hervir, añade el queso rallado y el majado del mortero. Remueve bien para que el queso comience a disolverse y a integrarse con las especias.

Incorpora las Papas: Añade las papas picadas, la cebolla y el perejil fresco al caldero. Deja cocinar a fuego medio hasta que las papas estén casi tiernas (aproximadamente 15-20 minutos, dependiendo del tipo de papa).

Añade los Fideos: Cuando las papas estén casi listas, incorpora los fideos gordos partidos. Cocina durante el tiempo que indique el paquete de pasta, o hasta que los fideos estén tiernos y el caldo se haya espesado por efecto del almidón.

Reposo: Prueba el punto de sal y rectifica si es necesario (ten en cuenta la salinidad del queso). Apaga el fuego y deja reposar el rancho unos minutos antes de servir para que los sabores se asienten y la textura sea perfecta.

Al añadirlo al principio, el queso se disuelve y crea un caldo más denso, cremoso y tradicional (emulsionado).

Si temes que quede "pastoso", añádelo a mitad de cocción; así consigues el sabor del queso, pero controlas mejor la textura final del caldo. Es cuestión de preferencia.


sábado, 28 de agosto de 2010

PESCADO SALADO EN MOJO HERVIDO

Esta receta es un pilar fundamental de la gastronomía tradicional canaria, un plato que destila la esencia del Atlántico y la sencillez de la cocina de la tierra. Es una comida de consuelo, potente en sabor y rica en texturas, donde el humilde pescado en salazón resucita gracias a un remojo cuidadoso y se une a las papas locales en un guiso ligado por un "mojo hervido" aromático y sabroso. El secreto reside en la fritura inicial, que se convierte en una salsa densa y envolvente, transformando ingredientes básicos en un manjar inolvidable.


INGREDIENTES:


1 Kg. de pescado salado (tipo bacalao o similar, desalado)

2 Kgs. de papas

2 Tomates

2 Cebollas

1 Cabeza de ajos

1/2 Vaso de vino blanco

1 Pimiento morrón

Pimienta negra en grano y clavo de olor (al gusto)

1 Ramita de perejil fresco

Tomillo fresco, laurel, sal (con precaución) y aceite de oliva virgen extra.



PREPARACIÓN:


Paso previo (el día antes): Corta el pescado salado en trozos y ponlo a desalar en abundante agua fría durante al menos 24 horas, cambiando el agua 3 o 4 veces y manteniéndolo en la nevera.

Preparación de las papas y el pescado: Pela las papas y cáscalas (córtalas en trozos medianos rompiéndolas al final). Ponlas a cocinar en una olla grande con agua fría. Mientras tanto, en una sartén con un poco de aceite de oliva, sofríe ligeramente los trozos de pescado desalado y escurrido, solo para sellar la superficie. Cuando el agua de las papas rompa a hervir, añade el pescado sofrito a la olla.

Preparación de la fritura: Mientras se cocinan las papas y el pescado, pica finamente las cebollas, los tomates, el pimiento morrón y los dientes de ajo. En la misma sartén donde sofríste el pescado (añadiendo un poco más de aceite si es necesario), prepara una fritura (sofrito) con estos ingredientes a fuego medio-lento hasta que estén bien pochados y tiernos.

Incorporación de sabores y cocción final: Añade a la fritura las especias (pimienta en grano, clavo, perejil picado, tomillo y laurel) y el vino blanco. Deja cocinar unos minutos para que el alcohol se evapore. Vierte toda esta fritura sobre la olla de las papas y el pescado.

Terminación del plato: Deja hervir todo el conjunto a fuego lento hasta que las papas estén tiernas y el caldo se haya espesado un poco, integrando todos los sabores. Rectifica de sal si es necesario (ten cuidado, el pescado ya aporta sal). Sirve caliente en cazuelas de barro si es posible.

viernes, 6 de agosto de 2010

CABALLAS MOROCHAS

Las caballas morochas son un plato tradicional que combina la riqueza del pescado con una mezcla vibrante de hierbas y especias. Este plato es perfecto para una cena especial o un almuerzo de fin de semana, evocando los sabores y aromas del mar con un toque de cocina casera. La receta destaca por su sencillez y la frescura de sus ingredientes, convirtiéndola en una opción ideal para aquellos que desean disfrutar de una comida deliciosa sin complicaciones.


INGREDIENTES:


1 kilo y medio de caballas grandes
1 manojo de perejil y cilantro
4 dientes de ajos
1 cucharadita de azafrán de la tierra
1 pimienta verde sin semillas
Aceite
Vinagre
Sal
Agua


PREPARACIÓN:


Preparar las Caballas:
Limpia las caballas cuidadosamente, eliminando todas las vísceras y escamas, cabezas y colas (si quieres)
Sazona las caballas con sal al gusto.

Cocinar las Caballas:
Calienta una plancha o sartén con un poco de aceite.
Coloca las caballas en la plancha o sartén, asegurándote de que no se peguen, y cocínalas hasta que estén doradas y cocidas por dentro. Resérvalas.

Preparar el Majado:
Pica finamente el perejil y el cilantro.
En un mortero, machaca los dientes de ajo junto con la pimienta verde y el azafrán hasta obtener una pasta homogénea.
Añade un chorro de aceite y un poco de vinagre a la mezcla, mezclando bien.

Hervir el Majado:
En una olla, añade el majado a medio litro de agua.
Lleva la mezcla a ebullición y pruébala de sal, ajustando si es necesario.

Cocinar las Caballas en el Majado:
Incorpora las caballas asadas en la olla con el majado hirviendo.
Deja cocer por aproximadamente siete minutos, permitiendo que los sabores se mezclen bien.

Servir:
Sirve las caballas morochas calientes, acompañadas de papas arrugadas o guisadas para completar la experiencia culinaria.


CROQUETAS INTEGRALES DE CAZUELA DE PESCADO

Esta receta de croquetas es la definición perfecta de cocina con alma y aprovechamiento inteligente. Al preparar primero una cazuela de pescado tradicional, logramos que la base de nuestras croquetas esté impregnada de un sabor profundo y auténtico, muy superior al de cualquier preparación rápida. El uso de la harina integral no solo aporta una textura más rústica y personal, sino que enriquece cada bocado con matices tostados que combinan de maravilla con el pescado blanco. Es una elaboración que requiere su tiempo de reposo, pero el resultado es una croqueta cremosa, nutritiva y con todo el carácter de nuestra cocina de siempre.


INGREDIENTES:


Para la base (Cazuela de Pescado):

Pescado: rodajas (también puedes usar cabezas o colas para dar más gusto).

Verduras: Cebolla, pimiento, tomate y ajos.

Base de cocción: Agua y un chorrito de vino blanco.

Sabor y aroma: Perejil fresco, azafrán, un par de papas, aceite de oliva, sal y tus especias preferidas.

Para la masa de las croquetas:

Harina: Harina integral (para darle ese toque rústico y nutritivo).

Líquidos: Leche y el caldo resultante de la cazuela.

Condimentos: Sal y nuez moscada.

Grasa: Aceite de oliva.

Rebozado: Harina (para la primera capa) y pan rallado.


PREPARACIÓN:


La Cazuela: Ponemos a guisar todos los ingredientes de la sopa en crudo. Tras unos 30-40 minutos de cocción, apartamos del fuego. Limpiamos el pescado de pieles y espinas, desmenuzándolo bien, y reservamos el caldo.

La Masa: En una cacerola a fuego bajo, calentamos aceite y añadimos harina integral poco a poco, removiendo para evitar grumos. Vamos alternando leche y el caldo de la cazuela con más harina hasta formar la bechamel. Añadimos el pescado, la sal y la nuez moscada.

El Punto: Sabrás que está lista cuando la masa se despegue sola del caldero. Dejamos enfriar y reposar en la nevera hasta el día siguiente.

Finalizado: Damos forma a las croquetas, las pasamos por harina y pan rallado, y las freímos en aceite caliente.

Nota de cocina: Si te sobra caldo de la cazuela inicial, congélalo. Es un tesoro para futuros arroces o para un gofio revuelto.

miércoles, 6 de enero de 2010

ROPA VIEJA CANARIA

La Ropa Vieja es un plato emblemático de las Islas Canarias, una receta rica en sabores, que combina carne desmenuzada, garbanzos, verduras y especias, y se sirve generalmente con papas fritas. Es una comida reconfortante que destaca por la mezcla de ingredientes simples pero deliciosos.

INGREDIENTES:

250 g de garbanzos
300 g de carne de vaca o de pollo (puedes usar una mezcla de ambas)
4 papas medianas
4 dientes de ajo
1 cebolla
1 pimiento verde, rojo
2 tomates
2 zanahorias
Un manojo de perejil
100 ml de vino blanco
500 ml de caldo (o agua si no tienes)
1 cucharadita de pimentón
Pimienta al gusto
2 hojas de laurel
1 ramita de tomillo
2 clavos de olor
Aceite de oliva
Sal al gusto

PREPARACIÓN:

La noche anterior, pon los garbanzos en remojo para que se ablanden. Al día siguiente, escúrrelos y ponlos a cocinar en una olla con la carne, la sal y agua suficiente para cubrir los ingredientes. Cocina a fuego medio hasta que la carne esté tierna y los garbanzos cocidos. Una vez cocidos, escurre todo el líquido, desmenuza la carne y resérvala.

En una sartén grande con aceite de oliva, fríe la carne desmenuzada junto con los garbanzos hasta que estén ligeramente crujientes. Resérvalos.

En una cazuela, calienta un poco de aceite y añade la cebolla, el pimiento, las zanahorias, el tomate y los ajos, todo picado finamente. Cocina a fuego medio hasta que las verduras estén bien pochadas.

Añade el pimentón, el vino blanco, el tomillo, el laurel, los clavos y una tacita de caldo (o agua si no tienes). Cocina a fuego lento durante unos minutos para que los sabores se fusionen.

Incorpora la carne y los garbanzos al guiso y deja cocinar todo junto durante unos minutos más, para que los ingredientes se impregnen bien de los sabores.

Mientras tanto, corta las papas en dados y fríelas en aceite hasta que estén doradas y crujientes. Resérvalas.

Finalmente, mezcla las papas fritas con el guiso de carne y garbanzos, añade un toque de perejil picado por encima y ajusta la sal y la pimienta al gusto.