¿Hay algo más reconfortante que el sabor de una galleta María con un toque de caramelo? Esta receta transforma ese recuerdo clásico de la infancia en un postre de cuchara cremoso, sedoso y profundamente adictivo. Inspirada en la simplicidad de la cocina casera, nuestra Crema de Galletas María y Caramelo combina la nostalgia de las meriendas de antaño con una textura suave, similar a una mousse, que se deshace en la boca. Es el broche de oro perfecto para cualquier comida familiar, un postre elegante pero cercano que siempre triunfa y que, gracias a su sencillez, se convertirá en un imprescindible en tu recetario.
INGREDIENTES:
100 g de galletas María (y algunas más para decorar, si no tienes tipo María, puedes usar otras)
100 g de azúcar
500 ml de nata para montar (o para cocinar, ambas funcionan)
500 ml de leche entera
40 g de caramelo líquido (más extra para el fondo si lo deseas)
1 sobre de cuajada en polvo (o equivalente en láminas de gelatina)
PREPARACIÓN:
Moler: En primer lugar, tritura las galletas María hasta obtener una harina fina. Puedes usar una batidora de vaso o un procesador de alimentos.
Si quieres el caramelo líquido casero, lo tenemos en el blog, en este enlace (caramelo líquido). Si no, puedes perfectamente comprarlo hecho.
Mezclar: En un cazo mediano, añade las galletas trituradas, el azúcar, la nata, la leche, el caramelo líquido y el sobre de cuajada (según instrucciones del paquete). Tritura todo junto con la batidora de mano para asegurar una mezcla homogénea y sin grumos de galleta o cuajada.
Cocer: Lleva el cazo al fuego a intensidad media. Remueve continuamente con unas varillas para evitar que se pegue al fondo, hasta que la mezcla comience a hervir.
Servir: Una vez que hierva, retira del fuego y vierte la crema en copas de postre, cuencos o hondillas rústicas. Si lo deseas, puedes poner una cucharadita de caramelo líquido en el fondo antes de verter la crema.
Enfriar: Deja templar a temperatura ambiente y luego refrigera durante al menos 3-4 horas (o mejor, de un día para otro) hasta que esté firme y fría.
Presentar: Justo antes de servir, decora cada postre con una galleta María entera coronando la crema o con un par de galletas en el plato de presentación, como en nuestra imagen.
