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domingo, 12 de julio de 2026

PIJAMA CANARIO: LA FUSIÓN DE UN CLÁSICO

El "Pijama" es el postre festivo y nostálgico por excelencia de los restaurantes españoles de los años 70 y 80. Nacido originalmente en el mítico restaurante 7 Puertas de Barcelona como una evolución del postre Melba, este monumento a la indulgencia combinaba tradicionalmente flan, fruta en almíbar, helado y nata.

Para elevarlo y rendir homenaje a la repostería canaria, fusionamos esta joya retro con el rey de los dulces palmeros: el bienmesabe , y el quesillo canario. La densidad y el toque almendrado del bienmesabe casero complementan el quesillo a la perfección, mientras que el toque final de miel de palma (guarapo) aporta un matiz tostado único que transforma este clásico en un auténtico postre con solera digno del mejor guachinche o casa canaria. Si en vez de quesillo quieres ponerle un flan de gofio, te adjuntamos también la receta.

Os facilito también los enlaces a las recetas.


BIENMESABE CANARIO:


receta aquí  


INGREDIENTES:

500 gramos de almendras (crudas y peladas)

500 gramos de azúcar blanca

Medio litro de agua

Entre 4 y 5 yemas de huevo (según su tamaño)

Una rama de canela (o canela molida al gusto)

Un trozo de piel de limón (evitando la parte blanca para que no amargue).


PREPARACIÓN:

Tratamiento de la almendra: Comienza moliendo las almendras de forma que queden granulosas (evita que se conviertan en harina fina para conservar la textura clásica). Una vez molidas, pásalas por una sartén sin aceite a fuego medio para tostarlas ligeramente hasta que suelten su aroma y doren suavemente. Reserva.

Elaboración del almíbar: En un caldero, vierte el medio litro de agua y añade el azúcar, la piel del limón y la canela. Calienta la mezcla a fuego medio hasta obtener un almíbar a punto de hebra (cuando esté denso y tenga una consistencia similar a la miel).

Integración: Retira la piel de limón y la rama de canela. Incorpora las almendras tostadas al almíbar y baja la intensidad del fuego. Cocina la mezcla a fuego lento, removiendo constantemente para evitar que se pegue, hasta que la pasta espese y tome cuerpo. Una vez lista, retírala del fuego y deja que se temple.

Añadido de las yemas: Bate las yemas ligeramente y añádelas a la pasta de almendras ya templada. Es importante que la mezcla no esté muy caliente para que el huevo no cuaje bruscamente.

Cocción final: Lleva el caldero nuevamente al fuego (fuego suave) y cocina sin dejar de remover. En el momento en que veas que va a comenzar a hervir, retira inmediatamente del fuego. Deja enfriar por completo.


QUESILLO CANARIO


receta aquí  


INGREDIENTES:

8 huevos

1 Bote de leche condesada

1 Bote de leche entera (el de la leche condensada)

Canela

Ralladura de un limón

Caramelo líquido (si quieres la receta aquí )


PREPARACIÓN:

Separamos las claras de las yemas, y batimos (las claras) hasta casi punto de nieve. Luego incorporamos las yemas y seguimos batiendo, añadimos la leche condesada y la leche entera, las mezclamos, y al final la canela (al gusto) y la ralladura del limón.

Untamos con el caramelo líquido los moldes y vertemos la mezcla dentro (si quieres hacerlo entero y luego partirlos en trozo, también puedes)

Ponerlos al baño María, y a fuego medio más o menos cuarenta minutos, según el fuego y la cocina. Para ver si están, hacemos como los bizcochones, lo pinchamos con una aguja y si sale limpia ya están hecho. Apagamos el fuego, lo dejamos enfriar, los desmoldamos y los pasamos a la nevera.


FLAN DE GOFIO (si no quieres quesillo)

receta aquí 

-CON SOBRES DE FLAN

Esta versión utiliza sobres de preparado para flan instantáneo, lo que la convierte en una receta rápida y muy sencilla, ideal para cuando tienes poco tiempo, pero no quieres renunciar a un postre especial.


INGREDIENTES:

Leche: 1 litro (puedes ajustarlo según las instrucciones de tu paquete de flan).

Nata (crema de leche): 200 ml.

Gofio: 2 o 3 cucharadas (elige la variedad que más te guste).

Azúcar: A tu gusto.

Flan instantáneo: Un sobre grande.

Caramelo líquido: Para el molde.


PREPARACIÓN:

Prepara los moldes: Antes que nada, coge tus moldes. Esta cantidad da para unos ocho moldes individuales o un molde grande. Caramelízalos bien, cubriendo tanto el fondo como los laterales con el caramelo líquido. Reservamos.

Calienta la base: En un cazo, pon a hervir la leche junto con la nata.

Mezcla los ingredientes: Una vez caliente (sin que llegue a hervir del todo), añade el azúcar (al gusto), las cucharadas de gofio y el preparado del flan.

Disuelve y espesa: Remueve continuamente, a fuego lento, con unas varillas para deshacer todos los grumos que puedan formarse. Es importante no dejar de revolver.

Hierve y retira: Al romper a hervir y ver que la mezcla espesa, retira el cazo del fuego.

Vierte en los moldes: Con cuidado, vierte la mezcla caliente en los moldes que habías caramelizado previamente.

Enfría: Deja que se enfríen a temperatura ambiente hasta que estén tibios y, a continuación, introdúcelos en la nevera hasta que estén completamente cuajados (mejor de un día para otro).

Sirve: Cuando vayas a servirlos, dales la vuelta en un plato o bandeja. Si te cuesta desmoldarlos, dale unos toquecitos suaves a los lados del molde hasta que el flan baje por su propio peso.


NOTA:

Recuerda que siempre puedes ajustar la receta a tu gusto: más gofio para un sabor más intenso, más o menos azúcar, o incluso prepararlo sin la nata para que sea más ligero. Importante: Lee siempre las instrucciones del fabricante de tu preparado de flan, ya que las cantidades de líquido y el tiempo pueden variar ligeramente.


TOTALMENTE CASERO

Si prefieres la autenticidad de un flan casero, sin utilizar los sobres de preparado, aquí tienes cómo adaptar la receta.

INGREDIENTES:

Leche: 500 ml.

Huevos: 4 grandes (L).

Azúcar: 100 g.

Gofio: 3 o 4 cucharadas generosas.

Nata: 100 ml (opcional, para dar cremosidad).

Caramelo líquido.


PREPARACIÓN:

Carameliza el molde o moldes, igual que en la receta anterior.

Precalienta el horno a 180°C.

En un bol grande, bate los huevos con el azúcar. No hace falta que monten, solo que se integren bien.

Añade el gofio a los huevos y el azúcar. Bate bien para deshacer los grumos. El gofio puede ser más difícil de disolver en frío, así que asegúrate de mezclarlo a conciencia o incluso pasarlo por la batidora de mano.

Incorpora la leche (y la nata si la usas) y mezcla todo hasta tener una masa homogénea.

Vierte la mezcla en los moldes caramelizados.

Cocina al baño María: Coloca los moldes en una bandeja de horno profunda llena de agua caliente (que cubra hasta la mitad de los moldes).

Hornea durante unos 40-50 minutos para moldes pequeños, o 1 hora para un molde grande. Estarán listos cuando el centro esté cuajado (puedes pinchar con un palillo; si sale limpio, ya está).

Enfría y desmolda igual que la versión instantánea


MONTAJE FINAL DEL PIJAMA CANARIO

Con tus dos elaboraciones estrella ya frías y listas, procedemos al emplatado definitivo.

Ingredientes de Acompañamiento:

2 rodajas de piña en almíbar

1 mitad de melocotón en almíbar

2 bolas de helado (vainilla o plátano canario)

Nata montada al gusto

Tu Bienmesabe casero

Un buen chorro de Miel de Palma


Montaje

El centro: Desmolda con cuidado un quesillo casero justo en el centro de tu plato o lebrillo de barro. Ya dijimos que si hacías uno entero grande, corta un trozo. Si has hecho flan de gofio, pues lo mismo.

La corona: Corona el quesillo o faln de gofio dejando caer un par de cucharadas generosas de tu bienmesabe, permitiendo que resbale suntuosamente por los bordes.

El acompañamiento: Distribuye a los lados las rodajas de piña bien escurridas y el melocotón en almíbar.

El toque fresco: Añade las bolas de helado sobre la fruta y decora los espacios con unos buenos rosetones de nata montada.

El broche de oro: Da el toque maestro regando todo el conjunto con un hilo generoso de miel de palma. ¡A la mesa inmediatamente antes de que el helado empiece a flaquear!


miércoles, 8 de septiembre de 2010

BOMBÓN GIGANTE

El Recuerdo de una Mousse Clásica.
Este postre es un homenaje a esos domingos de comida fuera de casa, donde el Bombón Gigante era el protagonista absoluto del final de la velada. Aunque hoy lo llamemos mousse, rescatamos su nombre original para honrar esa textura etérea y ese sabor intenso que solo se consigue con el batido a mano y el chocolate fundido al baño María. 


INGREDIENTES:



200 g de Chocolate negro (mínimo 70% cacao)

2 cucharadas de Leche

50 g de Margarina (un trocito)

4 Huevos (separando yemas de claras)

100 g de Azúcar

Nata montada para coronar


PREPARACIÓN:


Fundido: Trocea el chocolate y fúndelo al baño María con la leche hasta que esté brillante y sin grumos.

Cuerpo: Retira del fuego (manteniendo el calor del agua abajo). Añade la margarina y mezcla bien. Incorpora las yemas una a una, batiendo hasta que la mezcla sea una seda.

Aire: Monta las claras a punto de nieve con el azúcar hasta que el merengue esté firme y haga picos.

Unión: Vierte el chocolate sobre el merengue. Con una espátula, haz movimientos envolventes muy lentos para que no pierda el aire.

Reposo: Pásalo a un bol o en copas de postre, y déjalo en la nevera al menos 6 horas.

Servicio: Antes de llevar a la mesa, añade una nube de nata montada.