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martes, 2 de junio de 2026

BOLLITOS DE MAMI (ESTILO LANZAROTE)

Hoy rescatamos una de esas recetas que son puro tesoro de nuestra tierra: los auténticos Bollitos de Mami. Estos dulces artesanales, típicos de la panadería tradicional de Lanzarote, son mucho más que un simple bocado; son el sabor de la tradición que ha pasado de generación en generación.

Lo que los hace realmente especiales es su textura única —crujiente por fuera y con ese corazón tierno y algo arenoso—, pero sobre todo su aroma inconfundible a matalahúva. Son perfectos para acompañar un buen café o, como hacemos aquí, con un trocito de queso tierno canario.

Prepararlos en casa es volver a los orígenes, a las cocinas de antes donde el tiempo se medía por el olor que salía del horno.

 

 INGREDIENTES:

 

Harina de trigo (repostería): 500 g

Azúcar: 150 g

Huevo: 1 grande

Leche entera: 60 ml

Aceite de girasol (o manteca de cerdo): 100 ml

Matalahúva (anís en grano): 1 cucharada sopera bien llena

Gasificante para repostería: 1 sobre doble (blanco y morado) o 1 cucharadita de levadura química

Almidón de maíz (millo) (Maicena): 1 cucharada de postre (para dar esa textura arenosa)

 

PREPARACIÓN:

 

Aromatizar: En un bol grande, mezcla el aceite (o la manteca ablandada) con el azúcar, el huevo y la leche. Bate bien hasta que el azúcar se disuelva y quede una mezcla homogénea. Añade la matalahúva y remueve para que empiece a soltar su aroma.

Incorporar los secos: Tamiza la harina junto con el gasificante y la cucharadita de almidón (Maicena). Ve añadiéndola poco a poco a los líquidos, mezclando primero con una cuchara de madera y luego con las manos.

El punto de la masa: Debes obtener una masa compacta, un pelín densa pero moldeable, que no se pegue excesivamente a las manos. Déjala reposar unos 15 minutos tapada con un paño limpio.

Dar forma: Precalienta el horno a 180°C. Ve cogiendo porciones de masa, forma bolas del tamaño de una ciruela y aplástalas un poco con la palma de la mano para darles esa forma redondeada y rústica. Colócalas en la bandeja sobre papel de horno, dejando un poco de separación.

Horneado: Hornea durante unos 15-20 minutos. Verás que empiezan a agrietarse por arriba y a tomar un precioso color dorado. Sácalos y déjalos enfriar sobre una rejilla para que se pongan crujientes por fuera y tiernos por dentro.


miércoles, 26 de septiembre de 2012

NATILLAS CASERAS

Las natillas son un postre clásico y reconfortante que destaca por su suavidad y cremosidad. Con una base de yemas de huevo, leche infusionada con canela y limón, y un toque de caramelo, esta receta es perfecta para cualquier ocasión. Su sencillez y tradición la convierten en una opción ideal para quienes disfrutan de sabores caseros y auténticos. Decoradas con una galleta y canela molida, estas natillas no solo deleitan el paladar, sino que también ofrecen una experiencia nostálgica que evoca los postres de la abuela.

INGREDIENTES:

4 yemas de huevo
Azúcar al gusto
1 rama de canela
1 limón (para la cáscara)
1/2 litro de leche
Harina de maíz (maicena)
Azúcar vainillada
Canela molida
Galletas
Caramelo liquido

PREPARACIÓN:

Infusionar la leche : En una cacerola, calienta la leche junto con la piel del limón (solo la parte amarilla) y la rama de canela. Lleva la mezcla al fuego hasta que comience a hervir. Una vez alcance el punto de ebullición, retira del fuego y deja reposar para que la leche absorba los sabores de la canela y el limón.

Preparar la mezcla de yemas : Mientras la leche se templa, en un bol mezcla las yemas de huevo con el azúcar y la harina de maíz (maicena). Remueve bien hasta que obtengas una mezcla homogénea.

Incorporar la leche : Vierte la leche infusionada poco a poco en la mezcla de yemas, batiendo continuamente para evitar que se formen grumos. Es importante que la leche esté templada para que las yemas no se cocinen antes de tiempo.

Cocinar la natilla : Una vez todo esté bien mezclado, vuelve a verter la mezcla en la cacerola y cocina a fuego lento. Remueve constantemente para evitar que la mezcla se pegue al fondo o forme grumos. Cocina hasta que la natilla espese, sin dejar que hierva.

Montaje y decoración : Cuando la natilla esté lista, vierta la mezcla en recipientes individuales, como cuencos o vasos. Antes de verter la natilla, si quieres, añade un poco de caramelo líquido en el fondo y los lados del recipiente para darle un toque extra de sabor.

Enfriar y servir : Coloca una galleta sobre cada natilla y espolvorea con un poco de canela molida. Deja que se temple a temperatura ambiente y luego refrigera hasta el momento de servir.

Como siempre decimos, ésta es una forma de hacerla, cada casa tiene la suya, la manera de prepararla.