Mostrando entradas con la etiqueta NATA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NATA. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de julio de 2026

COMTESSA CANARIA

Si la Comtessa clásica era el alma de la sofisticación en los domingos de nuestra infancia, esta versión con acento isleño eleva ese recuerdo a otra categoría. En lugar de la tradicional nata neutra, unimos la crema helada con el toque tostado y profundo del gofio, mientras que un hilo sutil de miel de palma se desliza entre las capas de chocolate crujiente. Un postre con alma canaria, elegante y lleno de nostalgia.


INGREDIENTES:


500 ml de Nata para montar (mínimo 35% materia grasa, muy fría)

3 Claras de huevo

100 g de Azúcar glass

3 cucharadas soperas de Gofio (de trigo o de millo (maíz)  bien tamizado)

150 g de Chocolate negro (para fundir)

Miel de palma (al gusto, para el veteado entre capas)

Una pizca de sal


PREPARACIÓN:


Las láminas de chocolate crujiente

Funde el chocolate al baño María o en el microondas (en intervalos cortos de 30 segundos para que no se queme). Sobre un papel de horno, extiende el chocolate fundido con una espátula dejando una capa muy fina y uniforme. Deja que endurezca en la nevera y luego córtalo en rectángulos del tamaño de tu molde. Necesitarás unas 4 o 5 láminas.

La base de nata con gofio

Monta la nata muy firme con la mitad del azúcar glas. Justo al final, incorpora las 3 cucharadas de gofio tamizado poco a poco, batiendo a velocidad mínima para que se integre por completo con la nata sin dejar grumos. Reserva en la nevera.

El merengue

Bate las claras a punto de nieve con la pizca de sal y el resto del azúcar glas hasta obtener un merengue firme, brillante y con picos estables.

La crema "Comtessa" de gofio

Incorpora el merengue a la nata con gofio utilizando movimientos muy suaves y envolventes, de abajo hacia arriba, para evitar que la mezcla pierda el aire. Obtendrás una crema helada sumamente suave, con un precioso color tostado.

El montaje

Forra el molde con papel de horno o film transparente para que desmoldar sea pan comido.

Pon una primera capa de la crema de gofio en el fondo del molde.

Coloca una lámina de chocolate crujiente encima.

Dibuja un hilo fino de miel de palma en zigzag sobre el chocolate.

Repite el proceso (crema, chocolate, hilo de miel) hasta terminar con una última capa de crema.

Opcional: Si te ha sobrado un poco de chocolate fundido, puedes decorar la parte superior haciendo unas ondas y espolvorear un suspiro de gofio en polvo justo antes de congelar.

Congelador y servicio

Guarda la tarta en el congelador durante un mínimo de 8 horas. Sácala unos 5 o 10 minutos antes de servir, desmóldala con cuidado y córtala en porciones para disfrutar de su textura y de ese crujido legendario.


lunes, 8 de junio de 2026

NAPOLITANAS CANARIAS DE CHOCOLATE, GOFIO Y PLÁTANO

¿Quién puede resistirse a una napolitana de chocolate recién horneada? Hoy reinventamos este gran clásico de la bollería dándole un sello puramente isleño. Preparamos una versión espectacular rellenando el hojaldre con una crema de chocolate al gofio y rodajas de Plátano de Canarias. El resultado es un contraste increíble entre el crujiente exterior y un corazón tierno, aromático y lleno de matices de nuestra gastronomía. 


INGREDIENTES:


1 lámina de masa de hojaldre (rectangular, a ser posible)

1 plátano de Canarias maduro

1 huevo (para pintar)

Fideos de chocolate, almendra picada para decorar o azúcar glas

Para la crema de chocolate y gofio:

150 g de chocolate para fundir (mínimo 50% de cacao)

2 cucharadas soperas de gofio de trigo o de millo (maíz) tostado

50 ml de nata para cocinar (ayuda a que la crema quede suave y no endurezca demasiado al hornear)

1 cucharada pequeña de miel de palma o de abeja (opcional, para dar un matiz rústico)



PREPARACIÓN:


Preparar la crema de chocolate y gofio:

Trocea el chocolate y fúndelo al baño María o en el microondas a golpes de 30 segundos. Añade la nata tibia y la miel, removiendo bien. Incorpora las dos cucharadas de gofio tamizadas y mezcla enérgicamente hasta obtener una crema homogénea, espesa y con ese aroma tostado tan característico. Deja templar un poco.

Cortar el hojaldre y el plátano:

Extiende la lámina de hojaldre fría sobre su propio papel. Corta la masa en rectángulos (salen unos 4 o 6 grandes, dependiendo del tamaño de la lámina). Corta el plátano de Canarias en rodajas muy finas o longitudinalmente.

Rellenar y dar forma:

Coloca una buena cucharada de la crema de chocolate y gofio en el centro de cada rectángulo. Encima, dispón unas rodajas de plátano. Dobla un extremo del hojaldre sobre el relleno y luego el otro extremo por encima, como un paquete, asegurándote de que el cierre quede en la parte inferior para que no se abra.

Pintar y hornear:

Precalienta el horno a 200 °C. Coloca las napolitanas en la bandeja del horno. Píntalas con huevo batido y, si quieres, espolvorea un poco de almendra picada o una pizca sutil de gofio por encima. Hornea a 200 °C durante unos 15 o 20 minutos, hasta que el hojaldre esté bien dorado y crujiente.

Al salir del horno, puedes rematarlas con unos fideos de chocolate por encima o lo que tengas para decorar, mientras el huevo aún está caliente para que se peguen, o simplemente dejarlas enfriar un poco sobre una rejilla. El contraste del hojaldre crujiente con el corazón untuoso de chocolate perfumado con el gofio y la cremosidad del plátano es una auténtica delicia con sello isleño.


miércoles, 20 de mayo de 2026

CREMA DE GALLETAS MARÍA Y CARAMELO

¿Hay algo más reconfortante que el sabor de una galleta María con un toque de caramelo? Esta receta transforma ese recuerdo clásico de la infancia en un postre de cuchara cremoso, sedoso y profundamente adictivo. Inspirada en la simplicidad de la cocina casera, nuestra Crema de Galletas María y Caramelo combina la nostalgia de las meriendas de antaño con una textura suave, similar a una mousse, que se deshace en la boca. Es el broche de oro perfecto para cualquier comida familiar, un postre elegante pero cercano que siempre triunfa y que, gracias a su sencillez, se convertirá en un imprescindible en tu recetario.


INGREDIENTES:


100 g de galletas María (y algunas más para decorar, si no tienes tipo María, puedes usar otras)

100 g de azúcar

500 ml de nata para montar (o para cocinar, ambas funcionan)

500 ml de leche entera

40 g de caramelo líquido (más extra para el fondo si lo deseas)

1 sobre de cuajada en polvo (o equivalente en láminas de gelatina)


PREPARACIÓN:


Moler: En primer lugar, tritura las galletas María hasta obtener una harina fina. Puedes usar una batidora de vaso o un procesador de alimentos.

Si quieres el caramelo líquido casero, lo tenemos en el blog, en este enlace (caramelo líquido). Si no, puedes perfectamente comprarlo hecho.

Mezclar: En un cazo mediano, añade las galletas trituradas, el azúcar, la nata, la leche, el caramelo líquido y el sobre de cuajada (según instrucciones del paquete). Tritura todo junto con la batidora de mano para asegurar una mezcla homogénea y sin grumos de galleta o cuajada.

Cocer: Lleva el cazo al fuego a intensidad media. Remueve continuamente con unas varillas para evitar que se pegue al fondo, hasta que la mezcla comience a hervir.

Servir: Una vez que hierva, retira del fuego y vierte la crema en copas de postre, cuencos o hondillas rústicas. Si lo deseas, puedes poner una cucharadita de caramelo líquido en el fondo antes de verter la crema.

Enfriar: Deja templar a temperatura ambiente y luego refrigera durante al menos 3-4 horas (o mejor, de un día para otro) hasta que esté firme y fría.

Presentar: Justo antes de servir, decora cada postre con una galleta María entera coronando la crema o con un par de galletas en el plato de presentación, como en nuestra imagen.


domingo, 19 de abril de 2026

TARTA DE QUESO CON GOFIO

Descubre la combinación perfecta entre la tradición canaria y la repostería clásica. Esta tarta de queso con gofio es mucho más que un postre: es una experiencia sensorial donde la cremosidad aterciopelada del queso abraza el sabor profundo, tostado y auténtico del gofio. Ideal para quienes buscan sorprender con un bocado sofisticado pero lleno de raíces, esta receta logra un equilibrio magistral entre texturas suaves y matices intensos que te transportarán directamente a las islas con cada cucharada.


INGREDIENTES:


Para la base:

200 g de galletas tipo María (o cualquier galleta tostada).

80 g de mantequilla (derretida).

Opcional: 1 cucharada de gofio para darle más sabor a la base.

Para el relleno:

500 g de queso crema (tipo Philadelphia, a temperatura ambiente).

150 g de azúcar (puedes usar azúcar moreno para potenciar el sabor a caramelo).

3 huevos grandes.

200 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa).

100 g de gofio (el gofio de millo es el más equilibrado para postres).

1 cucharadita de esencia de vainilla.


PREPARACIÓN:


Prepara la base:

Tritura las galletas hasta reducirlas a polvo. Mézclalas con la mantequilla derretida (y la cucharada de gofio si decides ponerla). Cubre el fondo de un molde desmontable (de unos 20-22 cm) presionando bien con el dorso de una cuchara. Mételo en la nevera mientras preparas el relleno.

Prepara el relleno:

Precalienta el horno a 180°C con calor arriba y abajo.

En un bol grande, bate el queso crema con el azúcar hasta que quede una crema suave sin grumos.

Añade los huevos uno a uno, batiendo suavemente después de cada adición para no incorporar demasiado aire.

Incorpora la nata líquida y la vainilla. Mezcla bien.

Paso clave: Tamiza el gofio sobre la mezcla usando un colador fino para evitar grumos. Integra con una espátula o varillas manuales hasta que la mezcla sea homogénea.

Horneado:

Vierte la mezcla sobre la base de galleta. Hornea durante 35-45 minutos.

Punto exacto: La tarta debe verse cuajada por los bordes, pero moverse ligeramente como una gelatina en el centro al sacudirla. No te preocupes, terminará de asentarse al enfriarse.

El reposo (indispensable):

Deja enfriar la tarta a temperatura ambiente. Una vez fría, guárdala en la nevera durante al menos 4 a 6 horas (mejor si es de un día para otro). El gofio necesita este tiempo para hidratarse correctamente y que la textura sea perfecta.

Consejos para el toque maestro

Maridaje ideal: Esta tarta mejora muchísimo si la sirves con un chorrito de miel de palma por encima. El dulzor y el sabor intenso de la miel de palma potencian el carácter del gofio.

Textura: Si te gusta un sabor a gofio muy intenso, puedes subir la cantidad a 120g, pero ten cuidado porque el gofio absorbe mucha humedad y podría quedar un poco más seca. 100g suele ser el punto dulce.

Presentación: Al servirla, puedes espolvorear un poquito de gofio tamizado por encima para decorar o acompañar con unas nueces picadas para dar un toque crujiente.


domingo, 5 de abril de 2026

MOUSSE DE GOFIO Y PLÁTANO DE LAS ISLAS

El gofio (harina de cereal tostado) es el ADN canario. Al mezclarlo en una mousse, conseguimos un sabor tostado que recuerda a los frutos secos, el cual combina de miedo con el dulzor del plátano.


INGREDIENTES:


La Base: 

250ml de nata para montar (muy fría)

3 claras de huevo  

4 cucharadas de Gofio de Millo (maíz).

El Dulzor: 

3 cucharadas de leche condensada  

Un poco de miel de palma.

El Topping: 

2 plátanos de Canarias

Mantequilla 

Una pizca de canela.


PREPARACIÓN:


La Mousse: Monta la nata con la leche condensada hasta que esté firme. En otro bol, monta las claras a punto de nieve.

El Mezclado: Añade el gofio tamizado a la nata con movimientos envolventes para que no pierda aire. Luego, incorpora las claras con mucha suavidad. Deja enfriar en la nevera al menos 2 horas.

El Plátano: Justo antes de servir, corta los plátanos en rodajas y saltéalos en una sartén con mantequilla y un poco de azúcar (o miel) hasta que estén dorados y caramelizados.

El Montaje: Sirve la mousse en un cuenco de barro o cristal, coloca los plátanos calientes encima y termina con un chorrito de miel de palma y un espolvoreado final de gofio seco para darle ese aspecto rústico.


jueves, 27 de noviembre de 2025

VOLCÁN DE GOFIO Y CHOCOLATE CON CORAZÓN FUNDENTE DE RON MIEL



 INGREDIENTES:


-Para el Corazón de Ron Miel (Se prepara antes)

30 g de chocolate blanco para repostería.

15 ml de Nata líquida para montar (35% M.G.).

20 ml de Ron Miel canario.


-Para la Masa del Volcán

100 g de chocolate negro (mínimo 70% cacao).

100 g de mantequilla sin sal.

2 huevos enteros (Talla L).

2 yemas de huevo (Talla L).

50 g de azúcar (blanco o moreno).

30 g de Harina de Trigo (de repostería).

20 g de Gofio de millo (maíz).

Una pizca de sal.


-Para el Acompañamiento

Helado de Vainilla, Mousse de Gofio o Nata montada.

Almendras tostadas y troceadas.

Un chorrito de Miel de Palma (opcional, para decorar).


PREPARACIÓN:


-Paso 1: El Corazón de Ron Miel (¡Esencial empezar con esto!)

Derrite el chocolate blanco en un bol al baño maría o en el microondas (con cuidado para que no se queme).

Calienta la nata ligeramente y mézclala con el chocolate blanco derretido hasta obtener una ganache homogénea.

Añade el Ron Miel y mezcla. La ganache se volverá más líquida, pero no pasa nada.

Vierte esta mezcla en una cubitera de silicona pequeña o en pequeños moldes (del tamaño de una uva grande).

Congela durante al menos 3 horas. Deben estar completamente sólidos para hornear.

-Paso 2: La Masa de Gofio y Chocolate

Derrite el chocolate negro junto con la mantequilla al baño maría o en el microondas a baja potencia. Remueve hasta obtener una mezcla brillante y homogénea. Deja templar.

En un bol aparte, bate los huevos enteros, las yemas y el azúcar hasta que la mezcla blanquee y esté espumosa.

Incorpora la mezcla de chocolate y mantequilla templada a la mezcla de huevos, batiendo a velocidad baja hasta que se integren.

Tamiza la harina de trigo, el gofio y la pizca de sal. Incorpóralos a la mezcla con una espátula, con movimientos suaves y envolventes, hasta que no queden grumos.

-Paso 3: Montaje y Horneado

Precalienta el horno a 220 °C (calor arriba y abajo). Es crucial que el horno esté muy caliente.

Engrasa y enharina (o usa cacao en polvo) los moldes individuales de coulant (o flaneras) para que no se peguen.

Llena cada molde hasta la mitad con la masa.

Saca un "corazón" de Ron Miel congelado del congelador e insértalo en el centro de la masa, empujando suavemente.

Cubre el corazón con el resto de la masa, llenando el molde hasta ¾ partes.

Hornea durante 10-12 minutos. El tiempo es aproximado; las paredes deben estar firmes, pero el centro debe temblar ligeramente.

-Paso 4: Presentación (Erupción Navideña)

Saca los volcanes del horno y déjalos reposar 1 minuto.

Desmolda sobre un plato de postre.

Sirve inmediatamente con una bola de helado de vainilla o la mousse de gofio (que contrasta el calor con el frío).

Espolvorea con almendras troceadas y, si quieres un toque extra de dulzor, un hilo de Miel de Palma por encima.

Al cortar o clavar la cuchara en el volcán, el corazón fundente de Ron Miel se desbordará, creando una "erupción" dulce y alcohólica. ¡Perfecto para un fin de fiesta canario


jueves, 15 de septiembre de 2016

FLAN DE GOFIO

El flan es un postre clásico que admite infinidad de variantes. En esta ocasión, nos trasladamos a las Islas Canarias para darle un toque muy especial y con mucha personalidad: el gofio. El gofio es una harina de cereales tostados (principalmente trigo o maíz) que aporta un sabor único, tostado y con matices a frutos secos, que combina de maravilla con la cremosidad del flan. Esta receta es una forma rápida y deliciosa de disfrutar de este ingrediente tradicional. 


-CON SOBRES DE FLAN

Esta versión utiliza sobres de preparado para flan instantáneo, lo que la convierte en una receta rápida y muy sencilla, ideal para cuando tienes poco tiempo, pero no quieres renunciar a un postre especial.


INGREDIENTES:


Leche: 1 litro (puedes ajustarlo según las instrucciones de tu paquete de flan).

Nata (crema de leche): 200 ml.

Gofio: 2 o 3 cucharadas (elige la variedad que más te guste).

Azúcar: A tu gusto.

Flan instantáneo: Un sobre grande.

Caramelo líquido: Para el molde.


PREPARACIÓN:


Prepara los moldes: Antes que nada, coge tus moldes. Esta cantidad da para unos ocho moldes individuales o un molde grande. Caramelízalos bien, cubriendo tanto el fondo como los laterales con el caramelo líquido. Reservamos.

Calienta la base: En un cazo, pon a hervir la leche junto con la nata.

Mezcla los ingredientes: Una vez caliente (sin que llegue a hervir del todo), añade el azúcar (al gusto), las cucharadas de gofio y el preparado del flan.

Disuelve y espesa: Remueve continuamente, a fuego lento, con unas varillas para deshacer todos los grumos que puedan formarse. Es importante no dejar de revolver.

Hierve y retira: Al romper a hervir y ver que la mezcla espesa, retira el cazo del fuego.

Vierte en los moldes: Con cuidado, vierte la mezcla caliente en los moldes que habías caramelizado previamente.

Enfría: Deja que se enfríen a temperatura ambiente hasta que estén tibios y, a continuación, introdúcelos en la nevera hasta que estén completamente cuajados (mejor de un día para otro).

Sirve: Cuando vayas a servirlos, dales la vuelta en un plato o bandeja. Si te cuesta desmoldarlos, dale unos toquecitos suaves a los lados del molde hasta que el flan baje por su propio peso.

NOTA:
Recuerda que siempre puedes ajustar la receta a tu gusto: más gofio para un sabor más intenso, más o menos azúcar, o incluso prepararlo sin la nata para que sea más ligero. Importante: Lee siempre las instrucciones del fabricante de tu preparado de flan, ya que las cantidades de líquido y el tiempo pueden variar ligeramente.


-TOTALMENTE CASERO

Si prefieres la autenticidad de un flan casero, sin utilizar los sobres de preparado, aquí tienes cómo adaptar la receta.


INGREDIENTES:


Leche: 500 ml.

Huevos: 4 grandes (L).

Azúcar: 100 g.

Gofio: 3 o 4 cucharadas generosas.

Nata: 100 ml (opcional, para dar cremosidad).

Caramelo líquido.


PREPARACIÓN:


Carameliza el molde o moldes, igual que en la receta anterior.

Precalienta el horno a 180°C.

En un bol grande, bate los huevos con el azúcar. No hace falta que monten, solo que se integren bien.

Añade el gofio a los huevos y el azúcar. Bate bien para deshacer los grumos. El gofio puede ser más difícil de disolver en frío, así que asegúrate de mezclarlo a conciencia o incluso pasarlo por la batidora de mano.

Incorpora la leche (y la nata si la usas) y mezcla todo hasta tener una masa homogénea.

Vierte la mezcla en los moldes caramelizados.

Cocina al baño María: Coloca los moldes en una bandeja de horno profunda llena de agua caliente (que cubra hasta la mitad de los moldes).

Hornea durante unos 40-50 minutos para moldes pequeños, o 1 hora para un molde grande. Estarán listos cuando el centro esté cuajado (puedes pinchar con un palillo; si sale limpio, ya está).

Enfría y desmolda igual que la versión instantánea.

Receta del caramelo líquido aquí

lunes, 6 de enero de 2014

TARTA DE CHOCOLATE Y NATA

Esta tarta es un postre casero irresistible, ideal para cualquier ocasión especial o simplemente para darte un capricho dulce. Esta tarta combina varias capas de sabor: la suavidad y cremosidad del chocolate negro, la ligereza de la nata montada, y la textura crujiente de las galletas. Con un poco de paciencia, puedes preparar una tarta que no solo se ve espectacular, sino que también encanta al paladar.

 

INGREDIENTES:


Galletas rectangulares tipo tostada o tipo María

1 tableta de chocolate negro

Mantequilla o margarina

2 huevos

Leche

Azúcar al gusto

3 cajitas de nata

Virutas de chocolate para decorar

Chocolate de cobertura

Almendras en cubitos

 

PREPARACIÓN:


Fundir el chocolate:
Derrite el chocolate negro con un poco de leche a fuego lento, cuidando que no se queme si lo haces sin baño maría. Una vez derretido, añade un poco de mantequilla, las yemas de huevo y las almendras en cubitos. Si prefieres un toque más dulce, añade azúcar al gusto. Deja que la mezcla se entibie antes de continuar.

Incorporar las claras:
Bate las claras de huevo a punto de nieve y mézclalas cuidadosamente con la crema de chocolate ya templada. Esto aportará esponjosidad y ligereza a la tarta.

Montar la nata:
Abre las cajitas de nata fría y bátelas siguiendo las instrucciones del envase, añadiendo un poco de azúcar al gusto. Reserva hasta el momento de montar las capas.

Formar las capas:
Calienta un poco de leche y, si quieres, añade un toque de licor. Sumerge las galletas en la leche y coloca una capa en una fuente. Cubre con la crema de chocolate, añade otra capa de galletas, después la nata montada, y repite hasta terminar con una capa superior de galletas. Deja reposar un rato para que las capas se asienten.

Preparar la cobertura:
Derrite chocolate con una cajita de nata y un poco de mantequilla o margarina. Si te gusta más dulce, añade un poco de azúcar. Deja enfriar un poco y vierte sobre la tarta, cubriéndola completamente.

Decorar:
Una vez cubierta, decora la tarta con virutas de chocolate o con cualquier otro topping que prefieras.