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viernes, 7 de agosto de 2026

SOPA DE LAPAS TRADICIONAL

La sopa de lapas es uno de los platos marineros más auténticos y con mayor arraigo en las costas canarias. Aunque hoy en día estamos acostumbrados a disfrutar las lapas asadas a la plancha con mojo verde, antiguamente este molusco se empleaba para elaborar potajes y sopas sustanciosas capaces de reconfortar tras las jornadas en el mar. El gran secreto de esta receta reside en aprovechar el propio caldo de cocción de las lapas, que al unirse a un sofrito clásico de hortalizas y al toque de arroz, consigue una sopa marinera con un intenso aroma y sabor a océano.


INGREDIENTES:


1 kg de lapas frescas

Arroz (al gusto, unos 100-150 g)

1 cebolla mediana

3 tomates maduros (pelados y sin semillas)

1 pimiento verde

2 dientes de ajos

1/2 cucharadita de pimentón dulce

Unas briznas de tomillo fresco

Pimienta negra molida (al gusto)

Unas hebras de azafrán (o colorante alimentario)

Perejil fresco muy picado

Aceite de oliva virgen extra (unos 100 ml)

Agua y sal


PREPARACIÓN:


Cocción y preparación de las lapas:

En un caldero con agua y una pizca de sal, pon a calentar las lapas. Mantén la cocción brevemente, lo justo para que notes que el bicho se desprende fácilmente de la cáscara. Evita cocerlas de más para que no queden gomosas.

Cuela el agua de la cocción con un colador fino para retirar cualquier resto de arena y reserva este caldo, ya que será la base de la sopa.

Separa la carne de las lapas de sus cáscaras (las que no se hayan soltado solas) y vuelve a incorporar los bichos limpios al caldo reservado.

El Sofrito:

En una sartén con el aceite de oliva, pon a pochar la cebolla y los ajos picados muy finos hasta que empiecen a tomar un color dorado.

Agrega los tomates picaditos (pelados y limpios de semillas) y el pimiento verde cortado en tiras. Incorpora el tomillo y la pimienta negra.

Deja rehogar a fuego lento hasta que la verdura esté bien hecha. Justo al final, añade el pimentón dulce y el perejil picado, removiendo con rapidez para que el pimentón no se queme.

Guisado y Arroz:

Vierte todo el sofrito en el caldero donde tienes el caldo con la carne de las lapas. Llévalo a ebullición a fuego medio.

Incorpora el arroz y las hebras de azafrán. Deja cocer hasta que el grano quede al punto (ligeramente entero o al dente).

Reposo:

Retira el caldero del fuego y deja reposar la sopa tapada entre 12 y 15 minutos antes de servir para que el arroz termine de asentarse y los sabores se integren perfectamente.


domingo, 14 de junio de 2026

BAIFO O CABRITO AL BARRO ROJO

Esta receta se basa en el arte del "embarrado", un adobo rústico y espeso (el 'barro') que macera la carne durante horas. En Canarias, llamamos cariñosamente baifo a la cría de la cabra o cabrito, una carne extremadamente tierna y apreciada que es la verdadera protagonista de esta fiesta. Es un guiso de paciencia y fuego lento que transforma ingredientes sencillos en una explosión de sabor tradicional.


INGREDIENTES:


1,5 kg de baifo o cabrito, limpio y troceado (pídele a tu carnicero trozos de bocado).

8 dientes de ajo hermosos.

1 cucharada colmada de comino en grano.

2 cucharadas rasas de pimentón de la Vera (dulce o una mezcla con picante, según te guste).

1 ramillete de perejil fresco (usaremos las hojas picadas).

Hierbas frescas: Unas ramas de tomillo y dos hojas de laurel secas.

Sal gruesa (para el mortero).

4-5 cucharadas de vinagre de vino blanco (de buena calidad).

Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).

300 ml de vino tinto ligero (una cantidad menor que en otras versiones para que el pimentón y el ajo sean los protagonistas de la base, no el vino).

4-5 papas medianas, peladas y chascadas (rompiendo al final el corte para que suelten el almidón).


PREPARACIÓN:


El 'Barro' (Macerado Espeso): En un mortero grande, machaca los dientes de ajo, el comino en grano y el perejil con un puñado generoso de sal gruesa hasta formar una pasta. Incorpora el pimentón y mézclalo bien. Añade el vinagre y un chorrito de aceite de oliva. La textura debe ser espesa, como un barro rojizo.

Embarrar la Carne: Coloca los trozos de baifo o cabrito en un bol amplio. Añade el 'barro' del mortero, el tomillo y el laurel. Úntalo todo bien, asegurándote de que cada trozo esté cubierto por la pasta. Tápalo con papel film y déjalo reposar en la nevera entre 12 y 24 horas. ¡La paciencia es el secreto!

El Sellado: Al día siguiente, saca la carne de la nevera una hora antes. En un caldero grande y hondo con un fondo de aceite bien caliente, fríe el baifo o cabrito por tandas. El objetivo es dorar la carne y "sellarla" para caramelizar su exterior, no cocerla por dentro. A medida que se doren, retíralos y resérvalos.

La Cocción Lenta: En el mismo caldero, con el aceite y los restos del adobo tostado, vuelve a poner toda la carne. Sube el fuego y vierte el vino. Deja que el alcohol se evapore por completo (unos 5-7 minutos). Baja el fuego al mínimo, añade un poco de agua (un vaso) para crear la salsa, tapa el caldero y deja cocer lentamente. El tiempo dependerá de la ternura de la carne, pero calcula unos 60-75 minutos.

Incorporar las Papas: Unos 20 minutos antes de que la carne esté lista, añade las papas chascadas al caldero. Asegúrate de que estén sumergidas en el jugo. Si la salsa se ha reducido mucho, añade otro chorrito de agua. Las papas deben cocerse en la salsa, absorbiendo su sabor y espesándola con su almidón.

Reposo Final: Una vez que la carne y las papas estén tiernas, apaga el fuego. Rectifica de sal si es necesario y deja reposar el guiso otros 10 minutos con la tapa puesta. Este reposo asienta los sabores y la salsa se vuelve aterciopelada. Sirve con un buen pan de leña.


jueves, 21 de mayo de 2026

ADOBO TEGUESTERO

Este plato es un guiso festivo y contundente, nacido en el entorno de las tradicionales matanzas caseras. A diferencia de otros adobos que se usan solo para condimentar, este constituye un plato completo y autónomo con una identidad muy definida. Su gran particularidad es que la carne y la casquería se cocinan a fuego lento exclusivamente en vino blanco, complementándose al final con legumbres, frutos secos y un toque frutal que equilibran la intensidad del cerdo.


INGREDIENTES:


(Las proporciones se calculan de manera equilibrada en base al peso de la carne utilizada)

Para la base de carne:

Carne magra de cochino (cerdo) (cortada en dados muy menudos).

Papada de cochino (cerdo)
(en la misma proporción que la carne magra, cortada menuda).

Asadura variada: hígado, corazón y pulmón (en cantidad equivalente al peso conjunto de la carne y la papada, cortada muy menuda). Nota: Se aconseja evitar los riñones para no amargar el guiso.

Para la base vegetal y el majado:

Cebollas (aproximadamente una tercera parte del peso total de la carne), picada en brunoise muy fina.

Pimientos rojos carnosos (un poco menos de la mitad del peso de la cebolla), picados pequeños.

Dientes de ajo (en abundancia, para el majado).

Para los tropezones de acompañamiento:

Garbanzos cocidos (unos 100 gramos por cada kilo de carne total).

Almendras enteras crudas (unos 50 gramos por cada kilo de carne total).

Uvas pasas sin semillas (unos 50 gramos por cada kilo de carne total).

Especias, líquidos y grasas:

Vino blanco del país (cantidad suficiente para cubrir por completo todos los ingredientes en el caldero).

Hojas de laurel, tomillo seco y orégano al gusto.

Pimentón dulce y pimienta picante fresca (con moderación, buscando un regusto agradable sin que resulte excesivamente picante).

Manteca de cochino (cerdo) (para dorar la carne).

Sal al gusto.


PREPARACIÓN:


Trabajo previo: Si usas garbanzos secos, déjalos en remojo la noche anterior y guísalos previamente en agua hasta que estén tiernos; luego escúrrelos y resérvalos. Escalda las almendras en agua hirviendo durante un par de minutos para retirarles la piel con facilidad y pon las uvas pasas a hidratar en un poco de agua.

Montaje del caldero base: En una olla o caldero amplio adecuado para la cantidad que vas a preparar, coloca una primera capa con la cebolla y el pimiento rojo finamente picados. Añade sobre esta base vegetal la asadura de cochino (cerdo) cruda y bien troceada. Incorpora las hierbas aromáticas (el laurel, el tomillo y el orégano), un toque de pimentón dulce y la pimienta picante al gusto.

Inicio de la cocción: Vierte el vino blanco en el caldero hasta que cubra todos los ingredientes por completo. Pon la olla a fuego fuerte y espera a que la mezcla empiece a hervir de forma alegre.

Dorado de la carne: Mientras el caldero se va calentando, pon un poco de manteca de cochino (cerdo) en una sartén aparte. Fríe a fuego vivo los dados de carne magra y de papada hasta que queden bien dorados por fuera.

Unión y guiso lento: En el momento en que el contenido del caldero rompa a hervir, baja el fuego a intensidad media-suave. Introduce en la olla la carne y la papada recién fritas, junto con un majado abundante de ajos bien machacados en el mortero. Remueve bien el conjunto y deja que se cocine todo muy despacio, de manera uniforme, hasta que la carne esté tierna y en su punto.

Remate del plato: Cuando compruebes que las carnes están prácticamente cocinadas, añade al caldero los garbanzos reservados, las almendras peladas y las uvas pasas escurridas. Mezcla con suavidad para repartir los tropezones, rectifica el punto de sal y mantén el guiso a fuego muy suave durante unos minutos más para que todo se asiente, los sabores se unifiquen y el caldo trabe bien. Retira del fuego y sirve bien caliente.


viernes, 13 de marzo de 2026

SOPA DE PULPO

Esta es una de esas recetas que demuestran que en Canarias sabemos sacar todo el partido al producto marino. A diferencia de otros platos donde el pulpo se sirve más seco, aquí buscamos un caldo con "sustancia", aprovechando los jugos que el animal suelta al cocinarse en seco antes de añadir el agua. Es un plato reconfortante, de los que se hacían tradicionalmente tras una buena jornada de pesca, sencillo en ingredientes, pero potente en sabor gracias al uso del azafrán, el tomillo y el pimentón.


INGREDIENTES:


El pulpo: 

Una pieza de 1 kg (importante que esté bien "apaleado" para que quede tierno).

Para el refrito: 

1 cebolla, 3 tomates bien maduros y una tacita de aceite.

Especias y hierbas: 

Perejil fresco, azafrán, pimienta negra, tomillo y pimentón.

El toque final: 

Arroz al gusto (para darle cuerpo a la sopa).


PREPARACIÓN:


Limpieza y corte: Primero limpiamos bien el pulpo y, tras haberlo ablandado (apaleado), lo cortamos en trozos pequeños.

El refrito base: En un caldero con el aceite, preparamos un sofrito con la cebolla y los tomates muy bien picaditos.

Primer guiso (sin agua): Añadimos al caldero el pulpo troceado junto con el resto de los ingredientes (especias y hierbas). Lo ponemos a cocinar así, sin añadir agua, para que se guise en su propio jugo.

Hacer la sopa: Una vez que el pulpo esté guisado, vertemos agua hirviendo al caldero e incorporamos el arroz.

Punto final: Lo mantenemos al fuego hasta que el arroz esté en su punto y los sabores bien ligados.


jueves, 12 de junio de 2025

CONDUMIO DE CONEJO

El Condumio de Conejo es una receta tradicional de la isla de Tenerife, en particular de la comarca norteña de Icod de los Vinos. Este guiso es una de las especialidades culinarias más representativas de la isla y tiene un sabor único gracias a la combinación de ingredientes locales y aromáticos. Su preparación comienza con una maceración del conejo en ajo y especias, lo que le da una base sabrosa y aromática. Las papas guisadas, arrugadas o negras son el acompañante perfecto, absorbiendo el sabor del caldo y complementando la textura tierna del conejo.


INGREDIENTES:


1 conejo (cortado en trozos)

Vísceras del conejo

4 dientes de ajo (picados)

Aceite de oliva

1 cucharadita de pimentón dulce

1 cucharadita de comino molido

1 ramita de tomillo

1 hoja de laurel

1 cebolla (picada)

1 pimiento verde (picado)

2 tomates (picados)

1 vaso de vino blanco

1 cucharada de manteca de cerdo

Sal y pimienta (al gusto)

Papas, papas arrugadas o papas negras (al gusto)


PREPARACIÓN:


Macerar el conejo:

Corta el conejo en trozos y colócalo en un bol grande. Añade los ajos picados, el pimentón dulce, el comino, la ramita de tomillo, la hoja de laurel, un poco de aceite de oliva y salpimentar al gusto. Remueve bien para que el conejo se impregne de las especias y deja macerar durante unas 12 horas en la nevera para que se marinen los sabores.

Dorar el conejo:

Pasado el tiempo de maceración, calienta una cazuela grande y añade la manteca de cerdo. Dora los trozos de conejo a fuego medio-alto hasta que estén bien sellados por todos lados. Esto ayudará a que el conejo conserve su jugosidad.

Preparar el sofrito:

En la misma cazuela, añade la cebolla y el pimiento picados. Cocina hasta que estén tiernos y transparentes. Luego, agrega los tomates picados y cocina hasta que el tomate suelte su jugo y forme un sofrito espeso.

Cocinar el conejo con el sofrito:

Vuelve a añadir el conejo a la cazuela junto con el sofrito. Añade el vino blanco y deja que el alcohol se evapore durante unos 5 minutos. Luego, cubre el conejo con suficiente agua o caldo de carne y cocina a fuego lento durante unos 40-50 minutos hasta que el conejo esté tierno y bien cocinado.

También lo puedes hacer de esta forma: 

Primero, se doran los trozos de conejo en una sartén. Mientras tanto, se mojan las rebanadas de pan con vinagre y agua, y se trituran en el mortero con ajos, orégano, pimienta, aceite, vinagre y sal gruesa. Después, se agregan las vísceras (hígado, pulmones, riñones…), que previamente se han sofrito, y se incorpora este majado lleno de sabor en la cacerola donde se marinó el conejo, añadiendo también una hoja de laurel. Si no quieres incluirlas, omite este paso de añadir las vísceras.

Añadir las papas:

Mientras el conejo se cocina, pon las papas arrugadas o papas negras en otra cazuela con agua y sal. Cocina hasta que estén tiernas. Una vez cocidas, escúrrelas y añádelas al guiso del conejo unos 20 minutos antes de que termine la cocción, al igual si fueran crudas y peladas. Las papas deben absorber el sabor del caldo, dándole un toque delicioso al plato. 

Ajustar el sabor:

Prueba el guiso y ajusta la sal y las especias al gusto. Si prefieres un guiso más espeso, puedes triturar algunas de las papas o un poco de pan y mezclarlo con el caldo.

Lo mismo decimos que si te gusta que pique, le añadas un poco de pimienta picona al gusto. 

También puedes hacerlo con papas fritas, sofriéndolas antes y añadiéndolas al guiso un ratito antes de apagarlo.

Servir:

Sirve el condumio de conejo caliente, con las papas arrugadas, fritas o guisadas bien integradas en el guiso. Este plato es perfecto para acompañar con un buen pan canario y disfrutar de su sabor casero.

Consejos adicionales:

El romero también se puede añadir como toque adicional para darle un aroma más fresco.

Si no tienes manteca de cerdo, puedes usar aceite de oliva como alternativa.

Este guiso sabe aún mejor al día siguiente, ya que los sabores se asientan y se intensifican.

Como decimos siempre, cada casa tiene su forma de prepararlo.

 


lunes, 25 de julio de 2011

PESCADO ENCEBOLLADO

El pescado encebollado es uno de los platos más tradicionales de las Islas Canarias, especialmente de la región costera. Este guiso de pescado, cocinado con una abundante cantidad de cebolla y pimiento, crea una salsa deliciosa y reconfortante, perfecta para disfrutar con una buena ración de papas arrugadas o pan. El sabor de la cebolla y el pimiento se fusiona perfectamente con el pescado, creando una experiencia única llena de sabor y frescura.
Este plato es ideal para compartir en familia o con amigos, ofreciendo una explosión de sabores tradicionales que evocan la esencia de la cocina canaria.

INGREDIENTES:  


500 g de pescado (puede ser salado o fresco)

4 cebollas grandes (troceadas en tiras o juliana)

1 pimiento verde y otro rojo (troceados en tiras o juliana)

2 tomates (picados)

4 dientes de ajo (picados)

Aceite de oliva

Pimienta negra (al gusto)

Pimentón  (al gusto)

1 cucharadita de vinagre

Perejil fresco (al gusto)

1 ramita de azafrán

1 hoja de laurel

1 ramita de tomillo


PREPARACIÓN:

Desalar el pescado (si es necesario):
Si usas pescado salado, colócalo en agua fría la noche anterior y cambia el agua varias veces para desalado. Si usas pescado fresco, puedes omitir este paso y seguir con la cocción directamente.
Cocinar el pescado:
En una cazuela, coloca el pescado y cúbrelo con agua. Cocina a fuego medio hasta que esté cocido, pero sin deshacerse. Cuando el pescado esté listo, apaga el fuego, escúrrelo y resérvalo.
Preparar el sofrito con cebolla y pimiento:
En una sartén grande o caldero, calienta aceite de oliva. Añade 4 cebollas grandes troceadas en tiras o juliana, el pimiento verde y rojo troceados en tiras o juliana, y tres ajos picados. Sofríe a fuego medio hasta que la cebolla esté bien dorada y caramelizada. Esto llevará un poco más de tiempo, ya que la cebolla debe ablandarse y adquirir un color dorado profundo.
Añadir los tomates y las especias:
Agrega los tomates picados a la sartén y cocina hasta que se deshagan y formen una salsa espesa. Añade la hoja de laurel, el tomillo, el azafrán, la pimienta negra y el pimentón. Remueve bien para que todos los sabores se mezclen.
Preparar el aderezo en el mortero:
En un mortero, coloca un poco de pimienta negra, el diente de ajo restante, un poco de sal y el pimentón. Maja todo bien, y luego añade una cucharadita de vinagre. Mezcla y vierte este aderezo sobre la fritura en la sartén. Cocina todo junto unos minutos más para que los sabores se integren.
Cocinar el pescado con el sofrito:
Añade el pescado reservado al sofrito y mezcla bien. Cocina a fuego lento durante unos 5-10 minutos, permitiendo que el pescado se impregne de todos los sabores del sofrito.
Servir:
Sirve el pescado encebollado caliente, espolvoreado con perejil fresco picado para un toque fresco y aromático. Puedes acompañarlo con papas arrugadas, guisadas o pan para disfrutar de la deliciosa salsa.

Consejos adicionales:
Si te gusta la cebolla bien caramelizada, puedes cocinarla a fuego más lento para intensificar su sabor.

Para darle más profundidad al sabor, añade un poco de vino blanco al sofrito.
Si prefieres un toque más picante, puedes añadir guindilla al sofrito.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

CONEJO EN SALMOREJO

El conejo en salmorejo es un pilar de la cocina canaria, especialmente en Tenerife. Es un adobo intenso y aromático que, tras un largo reposo, da como resultado una carne tierna, sabrosa y con el carácter inconfundible del majado isleño.


INGREDIENTES:


1 conejo troceado.

Ajos (al gusto, pelados).

Aceite de oliva.

Vino blanco (1 vaso y un poco más para el guiso).

Vinagre (un chorrito).

Pimentón dulce (1-2 cucharaditas).

Hierbas: Orégano, tomillo y 2-3 hojas de laurel.

Sal gorda y Pimienta negra (o pimienta roja seca sin semillas).


PREPARACIÓN:


El Adobo (Día 1): En un mortero, maja los ajos con la sal gorda. Añade el aceite, el orégano, el tomillo, el laurel, la pimienta, el pimentón, el vaso de vino y el vinagre. Mezcla bien y viértelo sobre el conejo troceado. Déjalo macerar en la nevera de un día para otro para que coja todo el sabor.

La Fritura (Día 2): Saca el conejo del adobo y fríelo en una sartén con aceite caliente hasta que esté bien dorado. Pásalo a un caldero aparte. Si tienes la asadura, fríela también y resérvala.

El Guiso: Una vez frito todo el conejo, añade al caldero el aceite sobrante de la sartén y el adobo que quedó del marinado. Tritura la asadura y añádela junto con un chorrito extra de vino blanco.

Cocción: Cocina a fuego lento durante 20 o 25 minutos. Rectifica de picante o sal al gusto durante este tiempo.

PRESENTACIÓN
Sirve el conejo con su salsa y acompaña tradicionalmente con papas arrugadas (idealmente papas bonitas), guisadas o fritas.

ACEITUNAS CON MOJO

Pocos aperitivos son tan auténticos y reconfortantes como unas buenas aceitunas compuestas o aliñadas en casa. Preparar tu propio adobo no solo permite ajustar los sabores exactamente a tu gusto (con ese toque perfecto de ajo y el punto justo de vinagre), sino que transforma un ingrediente sencillo en el alma de cualquier picoteo. Con esta receta tradicional, conseguirás unas aceitunas con carácter, impregnadas de un mojo lleno de aroma que invita a rebañar hasta el final. ¡Un éxito garantizado para compartir en la mesa!


INGREDIENTES:

Aceitunas (verdes o del país)

Ajos (al gusto)

Pimientas (piconas o de palmera, al gusto)

Pimentón (dulce o picante)

Tomillo

Orégano

Aceite de oliva

Vinagre

Sal

Agua

Opcional: Rodajas de limón o especias adicionales al gusto.



PREPARACIÓN:


El Curado de las Aceitunas
Preparar las aceitunas: Antes que nada, hazles dos o tres cortes longitudinales a las aceitunas o dales un ligero golpe para machacarlas un poco (sin romper el hueso). Esto ayudará a que pierdan el amargor y absorban mejor el aliño.

El remojo: Colócalas en un recipiente cubiertas de agua fresca. Déjalas reposar entre 4 y 5 días, teniendo la precaución de cambiarles el agua diariamente para eliminar el sabor amargo.

Elaboración del Mojo
El majado: Pasado el tiempo de reposo, prepara el aliño. En un mortero, añade los dientes de ajo, la sal y las pimientas al gusto. Májalos enérgicamente hasta conseguir una pasta homogénea.

Ligar el aliño: A continuación, añade al mortero el tomillo, el orégano y el pimentón. Vierte el aceite de oliva, el vinagre y un chorrito de agua. Remueve todo muy bien para que los ingredientes se integren por completo.

Mezcla y Reposo
Unir los ingredientes: Escurre muy bien las aceitunas para quitarles toda el agua del remojo. Colócalas en un tarro de cristal limpio y vierte el mojo por encima, asegurándote de que queden bien impregnadas (si lo deseas, este es el momento de añadir unas rodajas de limón).

La maceración: Cierra el tarro herméticamente y guárdalo en la nevera. Déjalas reposar durante una semana aproximadamente antes de consumirlas; este tiempo es clave para que los sabores se concentren y las aceitunas queden espectaculares.



sábado, 28 de agosto de 2010

PESCADO SALADO EN MOJO HERVIDO

Esta receta es un pilar fundamental de la gastronomía tradicional canaria, un plato que destila la esencia del Atlántico y la sencillez de la cocina de la tierra. Es una comida de consuelo, potente en sabor y rica en texturas, donde el humilde pescado en salazón resucita gracias a un remojo cuidadoso y se une a las papas locales en un guiso ligado por un "mojo hervido" aromático y sabroso. El secreto reside en la fritura inicial, que se convierte en una salsa densa y envolvente, transformando ingredientes básicos en un manjar inolvidable.


INGREDIENTES:


1 Kg. de pescado salado (tipo bacalao o similar, desalado)

2 Kgs. de papas

2 Tomates

2 Cebollas

1 Cabeza de ajos

1/2 Vaso de vino blanco

1 Pimiento morrón

Pimienta negra en grano y clavo de olor (al gusto)

1 Ramita de perejil fresco

Tomillo fresco, laurel, sal (con precaución) y aceite de oliva virgen extra.



PREPARACIÓN:


Paso previo (el día antes): Corta el pescado salado en trozos y ponlo a desalar en abundante agua fría durante al menos 24 horas, cambiando el agua 3 o 4 veces y manteniéndolo en la nevera.

Preparación de las papas y el pescado: Pela las papas y cáscalas (córtalas en trozos medianos rompiéndolas al final). Ponlas a cocinar en una olla grande con agua fría. Mientras tanto, en una sartén con un poco de aceite de oliva, sofríe ligeramente los trozos de pescado desalado y escurrido, solo para sellar la superficie. Cuando el agua de las papas rompa a hervir, añade el pescado sofrito a la olla.

Preparación de la fritura: Mientras se cocinan las papas y el pescado, pica finamente las cebollas, los tomates, el pimiento morrón y los dientes de ajo. En la misma sartén donde sofríste el pescado (añadiendo un poco más de aceite si es necesario), prepara una fritura (sofrito) con estos ingredientes a fuego medio-lento hasta que estén bien pochados y tiernos.

Incorporación de sabores y cocción final: Añade a la fritura las especias (pimienta en grano, clavo, perejil picado, tomillo y laurel) y el vino blanco. Deja cocinar unos minutos para que el alcohol se evapore. Vierte toda esta fritura sobre la olla de las papas y el pescado.

Terminación del plato: Deja hervir todo el conjunto a fuego lento hasta que las papas estén tiernas y el caldo se haya espesado un poco, integrando todos los sabores. Rectifica de sal si es necesario (ten cuidado, el pescado ya aporta sal). Sirve caliente en cazuelas de barro si es posible.

jueves, 14 de enero de 2010

CARNE DE CABRA

La carne de cabra o carne cabra, es el alma de los guachinches y el exponente máximo de nuestra gastronomía rural. No es solo un guiso; es un plato que exige paciencia, donde el adobo y el fuego lento transforman un producto humilde en algo extraordinario. Es, sencillamente, nuestra historia servida en un plato.

INGREDIENTES:

La base cárnica: 1 kg de carne de cabra (mejor si es de costilla o pierna, cortada en trozos de bocado).

El sofrito: 2 cebollas grandes, 6-8 dientes de ajo, 1 pimiento rojo carnoso.

Aromas y especias: 2 cucharaditas de pimentón (dulce o picante, según gusto), 1 cucharadita de pimienta picona (o cayena molida), 1 cucharada de orégano, 1 cucharadita de tomillo, sal marina.

Líquidos: 200 ml de vino blanco seco (mejor si es un vino canario con acidez), un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra.

Caldo: Agua o caldo de carne (lo justo para cubrir la carne).


PREPARACIÓN:

El truco para suavizar el sabor:
Si prefieres un sabor menos intenso, antes de empezar el sofrito, pon la carne a hervir en una olla con agua durante 10-15 minutos. Escurre esa agua, seca la carne y continúa con la receta. Este paso ayuda a eliminar impurezas y suaviza notablemente la fuerza natural del guiso

El Adobo (El paso fundamental):
Sazona la carne con antelación. Si puedes dejarla reposar unas horas o incluso desde la noche anterior en el frigorífico con el ajo picado, un poco de orégano y un chorrito de vino, la diferencia será abismal. La carne absorberá el aroma y se volverá mucho más tierna.

El Sellado:
En una cazuela (preferiblemente de barro o de hierro fundido), calienta el aceite. Dora la carne a fuego vivo, por tandas, hasta que esté bien sellada por todos lados. Retira y reserva. Esto es vital para mantener los jugos dentro.

El Sofrito:
En el mismo aceite, añade la cebolla, el pimiento rojo y el resto de los ajos (todo picado finamente). Pocha a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y el pimiento tierno.

La Explosión de Sabor:
Añade el pimentón y la pimienta picona al sofrito, removiendo solo unos segundos para que no se queme (si se quema, amarga). Inmediatamente, añade la carne dorada, sube el fuego y vierte el vino blanco. Deja que el alcohol se evapore durante unos 3 minutos.

La Cocción Lenta:
Incorpora el orégano y el tomillo. Añade agua (o caldo) hasta cubrir la carne, pero sin excederte; queremos una salsa concentrada, no una sopa. Tapa la cazuela y cocina a fuego muy suave.

Tiempo estimado: Deja cocinar durante aproximadamente 1 hora y media a 2 horas. El "test de la abuela": la carne está lista cuando se desprende del hueso casi sin esfuerzo con solo tocarla con el tenedor.

El Reposo:
Si tienes paciencia, deja reposar el guiso media hora antes de servir. Los sabores se asientan y la salsa espesa de forma natural.

Secretos de Chef para un resultado perfecto
La textura de la salsa: Si al final de la cocción la salsa está muy líquida, retira la carne con cuidado y sube el fuego para reducirla hasta que espese y se vuelva brillante. Puedes añadir un par de papas machacadas al guiso durante la cocción para darle cuerpo a la salsa de forma natural.

El acompañamiento: Sirve con las papas arrugadas para absorber esa salsa intensa o con papas fritas.


miércoles, 6 de enero de 2010

ROPA VIEJA CANARIA

La Ropa Vieja es un plato emblemático de las Islas Canarias, una receta rica en sabores, que combina carne desmenuzada, garbanzos, verduras y especias, y se sirve generalmente con papas fritas. Es una comida reconfortante que destaca por la mezcla de ingredientes simples pero deliciosos.

INGREDIENTES:

250 g de garbanzos
300 g de carne de vaca o de pollo (puedes usar una mezcla de ambas)
4 papas medianas
4 dientes de ajo
1 cebolla
1 pimiento verde, rojo
2 tomates
2 zanahorias
Un manojo de perejil
100 ml de vino blanco
500 ml de caldo (o agua si no tienes)
1 cucharadita de pimentón
Pimienta al gusto
2 hojas de laurel
1 ramita de tomillo
2 clavos de olor
Aceite de oliva
Sal al gusto

PREPARACIÓN:

La noche anterior, pon los garbanzos en remojo para que se ablanden. Al día siguiente, escúrrelos y ponlos a cocinar en una olla con la carne, la sal y agua suficiente para cubrir los ingredientes. Cocina a fuego medio hasta que la carne esté tierna y los garbanzos cocidos. Una vez cocidos, escurre todo el líquido, desmenuza la carne y resérvala.

En una sartén grande con aceite de oliva, fríe la carne desmenuzada junto con los garbanzos hasta que estén ligeramente crujientes. Resérvalos.

En una cazuela, calienta un poco de aceite y añade la cebolla, el pimiento, las zanahorias, el tomate y los ajos, todo picado finamente. Cocina a fuego medio hasta que las verduras estén bien pochadas.

Añade el pimentón, el vino blanco, el tomillo, el laurel, los clavos y una tacita de caldo (o agua si no tienes). Cocina a fuego lento durante unos minutos para que los sabores se fusionen.

Incorpora la carne y los garbanzos al guiso y deja cocinar todo junto durante unos minutos más, para que los ingredientes se impregnen bien de los sabores.

Mientras tanto, corta las papas en dados y fríelas en aceite hasta que estén doradas y crujientes. Resérvalas.

Finalmente, mezcla las papas fritas con el guiso de carne y garbanzos, añade un toque de perejil picado por encima y ajusta la sal y la pimienta al gusto.