miércoles, 8 de septiembre de 2010

ACEITUNAS CON MOJO

Pocos aperitivos son tan auténticos y reconfortantes como unas buenas aceitunas compuestas o aliñadas en casa. Preparar tu propio adobo no solo permite ajustar los sabores exactamente a tu gusto (con ese toque perfecto de ajo y el punto justo de vinagre), sino que transforma un ingrediente sencillo en el alma de cualquier picoteo. Con esta receta tradicional, conseguirás unas aceitunas con carácter, impregnadas de un mojo lleno de aroma que invita a rebañar hasta el final. ¡Un éxito garantizado para compartir en la mesa!


INGREDIENTES:

Aceitunas (verdes o del país)

Ajos (al gusto)

Pimientas (piconas o de palmera, al gusto)

Pimentón (dulce o picante)

Tomillo

Orégano

Aceite de oliva

Vinagre

Sal

Agua

Opcional: Rodajas de limón o especias adicionales al gusto.



PREPARACIÓN:


El Curado de las Aceitunas
Preparar las aceitunas: Antes que nada, hazles dos o tres cortes longitudinales a las aceitunas o dales un ligero golpe para machacarlas un poco (sin romper el hueso). Esto ayudará a que pierdan el amargor y absorban mejor el aliño.

El remojo: Colócalas en un recipiente cubiertas de agua fresca. Déjalas reposar entre 4 y 5 días, teniendo la precaución de cambiarles el agua diariamente para eliminar el sabor amargo.

Elaboración del Mojo
El majado: Pasado el tiempo de reposo, prepara el aliño. En un mortero, añade los dientes de ajo, la sal y las pimientas al gusto. Májalos enérgicamente hasta conseguir una pasta homogénea.

Ligar el aliño: A continuación, añade al mortero el tomillo, el orégano y el pimentón. Vierte el aceite de oliva, el vinagre y un chorrito de agua. Remueve todo muy bien para que los ingredientes se integren por completo.

Mezcla y Reposo
Unir los ingredientes: Escurre muy bien las aceitunas para quitarles toda el agua del remojo. Colócalas en un tarro de cristal limpio y vierte el mojo por encima, asegurándote de que queden bien impregnadas (si lo deseas, este es el momento de añadir unas rodajas de limón).

La maceración: Cierra el tarro herméticamente y guárdalo en la nevera. Déjalas reposar durante una semana aproximadamente antes de consumirlas; este tiempo es clave para que los sabores se concentren y las aceitunas queden espectaculares.



BOMBÓN GIGANTE

El Recuerdo de una Mousse Clásica.
Este postre es un homenaje a esos domingos de comida fuera de casa, donde el Bombón Gigante era el protagonista absoluto del final de la velada. Aunque hoy lo llamemos mousse, rescatamos su nombre original para honrar esa textura etérea y ese sabor intenso que solo se consigue con el batido a mano y el chocolate fundido al baño María. 


INGREDIENTES:



200 g de Chocolate negro (mínimo 70% cacao)

2 cucharadas de Leche

50 g de Margarina (un trocito)

4 Huevos (separando yemas de claras)

100 g de Azúcar

Nata montada para coronar


PREPARACIÓN:


Fundido: Trocea el chocolate y fúndelo al baño María con la leche hasta que esté brillante y sin grumos.

Cuerpo: Retira del fuego (manteniendo el calor del agua abajo). Añade la margarina y mezcla bien. Incorpora las yemas una a una, batiendo hasta que la mezcla sea una seda.

Aire: Monta las claras a punto de nieve con el azúcar hasta que el merengue esté firme y haga picos.

Unión: Vierte el chocolate sobre el merengue. Con una espátula, haz movimientos envolventes muy lentos para que no pierda el aire.

Reposo: Pásalo a un bol o en copas de postre, y déjalo en la nevera al menos 6 horas.

Servicio: Antes de llevar a la mesa, añade una nube de nata montada.

PATA ASADA CANARIA

La clave de una buena pata es la paciencia y el reposo. No solo antes de cocinarla, sino también después.
La Pata Asada es, sin duda, uno de los pilares de la gastronomía popular en Canarias. Se trata de una elaboración sencilla en ingredientes, pero exigente en paciencia, cuyo protagonista es el jamón del cerdo (la pata trasera) asado al horno de forma lenta y tradicional.
Lo que la hace especial frente a otros asados es su versatilidad y su presencia constante en la vida social de las islas:

El "Enyesque" por Excelencia: Es el aperitivo estrella en cualquier celebración familiar, romería o guachinche, servida normalmente en lascas finas con un poco de sal gorda o mojo.
Identidad en el Bocadillo: El "bocadillo de pata" (con o sin queso de flor, y a veces con un toque de alioli) es el desayuno o merienda más icónico en los bares y cafeterías de todo el archipiélago.
Textura y Sabor: Su éxito reside en el contraste entre una carne extremadamente jugosa y aromática (gracias al majado de ajo y especias) y su piel exterior, que tras el horneado se convierte en un chicharrón crujiente muy codiciado.
Es, en esencia, un plato que sabe a fiesta y a tradición compartida, representando la hospitalidad canaria en cada bocado.
Por supuesto, cada casa y persona la hace a su manera.


INGREDIENTES:

1 Pata de cerdo: (Trasera suele ser más grande, delantera o "paletilla" más jugosa). Peso ideal: 4-6 kg.

Para el majado:

3 cabezas de ajos (no escatimes, es el alma del plato).

3 cucharadas soperas de sal gruesa.

2 cucharadas de orégano seco.

1 cucharadita de pimienta negra en grano.

1 cucharadita de nuez moscada.

1 cucharada de pimentón dulce de la Vera.

Líquidos:

1 vaso de vino blanco seco (un buen listán blanco canario es ideal).

Zumo de 2 limones grandes.

1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra.

1 vaso de agua (para el fondo de la bandeja).

Maizena (para la salsa)

Miel de Palma (para la salsa)


PREPARACIÓN:

Preparar la pieza
En lugar de quitar la piel por completo, te sugiero el estilo tradicional: Separa la piel de la carne parcialmente con un cuchillo afilado (como si fuera una solapa), pero sin quitarla del todo. Esto permite que el majado entre directo a la carne pero que la piel la proteja y se tueste.

Truco: Haz unos cortes profundos en la carne cerca del hueso para que el adobo penetre hasta el centro.

El Majado y el Adobo
En un mortero grande, machaca los ajos con la sal gruesa. Añade el orégano, la pimienta, la nuez moscada y el pimentón. Cuando sea una pasta, integra el limón, el aceite y el vino.

Embadurna la pata "masajeando" la carne. Si dejaste la piel, pon adobo debajo de ella.

Reposo: Envuélvela en film transparente y déjala en la nevera mínimo 12 horas.

El Horneado (La regla de oro)
Precalienta el horno a 180°C. Coloca la pata en una bandeja honda.

Líquido base: Echa un poco de agua y vino en el fondo de la bandeja (que nunca se quede seca para que el vapor mantenga la carne hidratada).

Tiempo: Como bien dices, 1 hora por kilo es la norma. Si pesa 5 kg, cuenta 5 horas.

A mitad de cocción: Rocía la pata con sus propios jugos cada 45 minutos. Si ves que se dora demasiado rápido, cúbrela con papel de aluminio.

4. El toque final (Crujiente)
Si quieres la piel crujiente, los últimos 20-30 minutos sube el horno a 210°C y retira el papel de aluminio si lo tenías. ¡Vigila que no se queme!

Consejos de "Maestro Asador"
El Reposo Post-Horno: Este es el paso que casi todo el mundo se salta. No cortes la pata nada más sacarla. Deja que repose al menos 1 o 2 horas. Esto hace que los jugos se redistribuyan; si la cortas caliente, se desangrará y quedará seca.

El Corte: Usa un cuchillo muy afilado o jamonero. Los cortes deben ser finos.

El acompañamiento: Sírvela con un poco de sal gorda por encima, mojos canarios (verde y rojo) y, por supuesto, un buen pan de puño.

¡Esa salsa es el “oro líquido” de la pata! Es lo que marca la diferencia entre una carne rica y una experiencia de otro nivel. Aquí tienes cómo transformarla en una reducción de jugos espectacular:

Cómo hacer la Reducción de Salsa para Pata Asada
Desglasar la bandeja: Nada más sacar la pata de la bandeja, verás que en el fondo hay partes pegadas y caramelizadas. ¡Ahí está todo el sabor! Echa un chorrito de vino blanco o un poco de agua caliente y raspa con una espátula de madera para soltarlo todo.

Filtrar y desengrasar: Pasa todo ese líquido por un colador fino a un cazo. Déjalo reposar un par de minutos; verás que la grasa (aceite/manteca) sube a la superficie. Con una cuchara, retira la mayor parte de esa grasa para que la salsa no sea pesada.

Ligar la salsa (El secreto de la textura): Pon el cazo a fuego medio. Tienes dos opciones para que espese:

Opción tradicional: Deja que hierva hasta que reduzca a la mitad por sí sola (sabor más intenso).

Opción rápida: Disuelve una cucharadita pequeña de maicena en un pelín de agua fría y añádela al cazo. Remueve sin parar hasta que tenga una textura brillante y aterciopelada.

El toque final: Si notas que el sabor es muy fuerte, añade una cucharadita de miel de palma o miel de flores. Le da un contraste increíble con el adobo de la carne.

¿Cómo servirla?
No bañes toda la pata con la salsa en la fuente. Lo ideal es servir las lascas de carne y poner la salsa bien caliente en una salsera aparte para que cada uno se eche al gusto, especialmente si vas a rellenar bocadillos.


POTAJE DE MILLO (MAIZ)


INGREDIENTES:

2 o 3 cebollas
2 tomates
5 o 6 dientes de ajos
Una cucharada (de café), de cominos
1/4 k. de millo (botes)
1/4 k. de bubangos (calabacín)
1/2 k. de papas
2 o 3 piñas frescas (millo o maíz)
1/4 k. de batatas
1 o 2 pastillas caldo
100 gr. de jamón serrano
Dos costillas saladas de cochino (desaladas del día anterior)
2 o 3 litros de agua
1 cucharada de sal gorda marina ( al gusto)
Unos fideos (al gusto).

PREPARACION:

Se pone al fuego un caldero con el agua y cuando esté hirviendo se le agregan los ingredientes indicados, excepto los bubangos, batata troceada y pelada y las papas también peladas y partidas en dos, que se pondrán a ultima hora, (a las dos o tres hervidas), hasta que estén en su punto. Si se quiere hacer una sopa de arroz, fideos, estrellitas, cortadillos, etc., se cuela el caldo y se hace la sopa. También se puede escaldar la sopa con un pizco de gofio de millo.

ESCABECHE DE CHICHARROS


INGREDIENTES:

1 kg de chicharros medianos
1/2 l de aceite de oliva virgen extra
200 ml de vinagre del país
20 cl de vino blanco seco del país
100 cl de agua
El jugo de un limón
1/2 kg de cebollas
1 pimiento verde cortado en tiras medianas
Harina
6 dientes de ajo
Un par de hojas de laurel
Comino
Pimienta blanca
Unos granos de pimienta negra
Orégano
Tomillo
Unas hebras de azafrán (o azafranillo canario)
Pimentón
Sal

PREPARACION:

A los chicharros se les quitan las cabezas y las espinas para prepararlos como lomos que se dejan reposar cinco minutos tras salpimentarlos, y, luego, se pasan por harina.
Se ponen 200 cl de aceite en la sartén y se fríen los lomos. Cuando estén ligeramente dorados se apartan y reservan en una fuente. Se cuela el aceite y también se reserva. En un mortero se machacan unos granos de pimienta, orégano y azafrán.

En otra sartén distinta se colocan los otros 200 cl de aceite y se fríen los pimientos. Cuando están en su punto se reservan. En ese aceite se ponen un par de dientes de ajo picados y la cebolla cortada en aros o lunas. El fuego ha de ser lento. Cuando la cebolla esté, retirarla.
En el aceite restante de la fritura de la cebolla, se añade sobre el aceite el otro en el que habíamos frito los pescados. Cuando está caliente se le echa el majado anterior y, fuera del fuego, para que no se queme, una cucharada de pimentón. Luego se añade el vinagre, el vino, el jugo del limón y el agua. Tan pronto como hierva la mezcla meter en ella los lomos de chicharro y dejar que se guisen un minuto. Retirar rápidamente.
En una fuente de cristal o cerámica colocar una capa de cebolla y otra de chicharros, en tandas, terminando con la cebolla. Entre capa y capa distribuir el pimiento frito, un poco de tomillo, unos granos de pimienta negra, laurel y algunas láminas de ajo picado. Dejar enfriar el escabeche que se encuentra en la sartén y, entonces, se añaden los restantes 100 cl de aceite crudo. Mezclar, cubrir bien el pescado y la cebolla con la mezcla y llevar a la nevera al menos 24 horas. Preferiblemente, 48.