sábado, 31 de enero de 2015

MERMELADA DE TOMATE

INGREDIENTES:

Tomates
Azúcar
Zumo de un limón

PREPARACIÓN:

Cogemos los tomates y los pelamos. Si no podemos los escaldamos, es decir, le hacemos una cruz en la base y los metemos unos segundos en agua hirviendo. Cuando ya estén pelados y partidos (si no te gusta con las semillas se las quitas),  los pesamos y lo metemos en un caldero.
Luego añadimos el azúcar que será la mitad del peso de los tomates y el zumo del limón. Lo dejamos que repose unas horas (2 ó 3). Ponemos el caldero al fuego y dejamos que se vaya haciendo poco a poco, por supuesto removiendo constantemente, y apagamos cuando adquiera la consistencia de una mermelada.

Por supuesto, siempre al gusto. Hay quien no le pone limón, o le pone canela.

viernes, 23 de enero de 2015

ALIOLI DE CILANTRO (LACTONESA AROMATIZADA)

Si buscas darle un giro sorprendente a tus platos, este Alioli de Cilantro es la respuesta. Aunque por su textura cremosa y su potencia de sabor lo llamamos alioli, al estar elaborado con una base de leche, técnicamente es una lactonesa aromática.

¿La gran ventaja? Al no llevar huevo, es una opción mucho más segura para comidas al aire libre o para quienes prefieren evitar el huevo crudo, sin perder ni un ápice de esa cremosidad que tanto nos gusta. Es el acompañante perfecto para pescados, tacos, patatas asadas o incluso para darle vida a un sándwich diferente.

 

 INGREDIENTES:


Cilantro: Un buen manojo de hojas frescas (lavadas y secas).

Ajo: 1 o 2 dientes (según tu preferencia de intensidad).

Leche: 1 medida (por ejemplo, medio vaso).

Aceite: 2 medidas (el doble que de leche para que emulsione bien).

Sal gorda: Al gusto.

Vinagre: Un chorrito.

Limón: Unas gotas para aportar frescor.

 

PREPARACIÓN:

 

La base: En un recipiente alto para batidora, añade los dientes de ajo, la leche, el aceite, el cilantro troceado, la sal gorda y los toques de vinagre y limón.

El inicio: Introduce el brazo de la batidora hasta el fondo. Mantente firme: empieza a batir sin mover el brazo en absoluto.

La magia de la lactonesa: En cuanto notes que la mezcla empieza a "ligar" y a espesar en la base, comienza a realizar movimientos suaves de abajo hacia arriba para incorporar todo el aceite y el cilantro.

Punto de espesor: Si ves que la salsa queda algo suelta, añade un hilo de aceite extra poco a poco sin dejar de batir hasta que consigas la consistencia perfecta.

Frío para el cuerpo: Pásalo a un tarro y guárdalo en la nevera. Al enfriarse, la textura se volverá aún más firme y deliciosa.

Consejo del chef: Si prefieres la versión más clásica, puedes sustituir la leche por un huevo a temperatura ambiente. El resultado será igual de verde y sabroso, pero con la textura de una mahonesa tradicional.


miércoles, 14 de enero de 2015

TARTA DE LA ABUELA

La tarta de la abuela es un postre que evoca recuerdos de tardes acogedoras en la cocina familiar, rodeados de los aromas dulces de la infancia. Este clásico de la repostería española se caracteriza por su sencillez y su deliciosa combinación de ingredientes que casi siempre tenemos a mano en casa. Compuesta por capas de galletas empapadas en leche o café, intercaladas con una cremosa mezcla de natillas y cubierta con una capa de chocolate fundido, la tarta de la abuela es una celebración del cariño y la tradición. Sin necesidad de horno y con un encanto rústico, este postre no solo satisface el paladar, sino que también conecta a generaciones, siendo una herencia de dulzura que pasa de abuelas a nietos. Ideal para cualquier reunión familiar o simplemente como un dulce homenaje a los sabores más queridos de nuestra infancia, la tarta de la abuela sigue siendo una elección favorita en los menús de postres en hogares y festividades.

INGREDIENTES:


Galletas tostadas rectangulares
Nata para montar
Chocolate para postres
Sobre para hacer natillas.
Leche
Azúcar
Canela
Almendras en cubitos.

PREPARACIÓN:

En un caldero ponemos un poco de leche con el chocolate troceado y la nata. Vamos revolviendo, echamos unas almendras en cubitos,  y cuando espese el chocolate apartamos. Este paso lo dejamos al gusto, por que hay quien le pone más azúcar, o lo hace con cacao en polvo, o lo hace con un poco de mantequilla. Lo que importa es que quede espesito. Reservamos.
Vamos haciendo las natillas como indica el fabricante, o sea calentamos un poco de leche y aparte en una taza mezclamos el contenido del sobre con otro poco de leche, y vamos revolviendo, azucaramos al gusto también.  Cuando hierva la que esté al fuego, echamos la mezcla anterior de la taza y dejamos que hierva hasta que espese (por supuesto no dejando de revolver  para que no se queme).
En un molde (yo puse uno de aluminio, de esos de tirar), vamos poniendo una hilera de galletas mojadas en leche con un poco de canela (hay quien le pone licor). Luego una capa de chocolate, otra de galletas, la siguiente de natillas y así.
Terminaremos con la capa de chocolate y decoramos al gusto. 
Poner en la nevera unas horas para que espese.

Es una receta fácil que podemos adaptar a nuestro gusto y forma de hacerla.