Los aguacates en Canarias son una auténtica joya de nuestra tierra: mantecosos, suaves y con un sabor incomparable, ya vengan del norte de Tenerife, de los valles de La Palma o de cualquier rincón afortunado de las islas. Esta receta de aguacates rellenos es todo un clásico en nuestras mesas cuando aprieta el calor o cuando buscamos un entrante fresco, vistoso y que siempre triunfa en los almuerzos familiares. Un plato sencillo de preparar, pero con esa chispa y cariño que tanto nos gusta ponerle a lo nuestro.
INGREDIENTES:
2 latas de atún en aceite (bien escurrido)
1 cebolla pequeña
½ pimiento (verde o rojo, a tu gusto)
Unas hojas de lechuga fresca
1 trocito de zanahoria
Unas ramitas de perejil fresco picado
Mayonesa (al gusto)
Salsa de tomate o kétchup (para ligar la salsa rosa)
Pimienta negra recién molida
Un chorrito de vinagre (opcional, para suavizar la cebolla)
PREPARACIÓN:
El picadillo: Pica la cebolla bien finita. Si prefieres que no quede picona ni fuerte, déjala en remojo desde el día anterior con agua y un chorrito de vinagre; luego escúrrela muy bien. Corta también en trocitos menudos el pimiento, la lechuga limpia, el trocito de zanahoria y el perejil fresco.
La mezcla: En un bol amplio, coloca todas las verduras picadas y añade el atún desmenuzado. Mezcla todo con una cuchara para que los ingredientes se repartan bien.
El aderezo: Agrega mayonesa al gusto y unas cucharadas de salsa de tomate para formar esa salsa rosa casera tan agradecida. Espolvorea un toque de pimienta negra molida para darle viveza y remueve con calma hasta que todo quede perfectamente integrado y jugoso.
El relleno: Justo antes de servir para que no se oscurezcan, corta los aguacates por la mitad longitudinalmente y retira las pipas con cuidado. Con una cuchara, rellena generosamente el hueco de cada mitad, dejando que corone un poco por encima.
Presentación: Sírvelos bien frescos, solos o acompañados de unas papas arrugadas templadas al lado si los quieres convertir en un picoteo completo.
Variantes al gusto: Esta receta admite mil apaños según lo que tengas en la despensa. Puedes añadirle un puñado de granos de millo dulce, unos palitos de cangrejo picaditos o incluso unos langostinos cocidos para darle un toque más de fiesta.
