Pocos aperitivos son tan auténticos y reconfortantes como unas buenas aceitunas compuestas o aliñadas en casa. Preparar tu propio adobo no solo permite ajustar los sabores exactamente a tu gusto (con ese toque perfecto de ajo y el punto justo de vinagre), sino que transforma un ingrediente sencillo en el alma de cualquier picoteo. Con esta receta tradicional, conseguirás unas aceitunas con carácter, impregnadas de un mojo lleno de aroma que invita a rebañar hasta el final. ¡Un éxito garantizado para compartir en la mesa!
INGREDIENTES:
Aceitunas (verdes o del país)
Pimientas (piconas o de palmera, al gusto)
Pimentón (dulce o picante)
Tomillo
Orégano
Aceite de oliva
Vinagre
Sal
Agua
Opcional: Rodajas de limón o especias adicionales al gusto.
PREPARACIÓN:
El Curado de las Aceitunas
Preparar las aceitunas: Antes que nada, hazles dos o tres cortes longitudinales a las aceitunas o dales un ligero golpe para machacarlas un poco (sin romper el hueso). Esto ayudará a que pierdan el amargor y absorban mejor el aliño.
El remojo: Colócalas en un recipiente cubiertas de agua fresca. Déjalas reposar entre 4 y 5 días, teniendo la precaución de cambiarles el agua diariamente para eliminar el sabor amargo.
Elaboración del Mojo
El majado: Pasado el tiempo de reposo, prepara el aliño. En un mortero, añade los dientes de ajo, la sal y las pimientas al gusto. Májalos enérgicamente hasta conseguir una pasta homogénea.
Ligar el aliño: A continuación, añade al mortero el tomillo, el orégano y el pimentón. Vierte el aceite de oliva, el vinagre y un chorrito de agua. Remueve todo muy bien para que los ingredientes se integren por completo.
Mezcla y Reposo
Unir los ingredientes: Escurre muy bien las aceitunas para quitarles toda el agua del remojo. Colócalas en un tarro de cristal limpio y vierte el mojo por encima, asegurándote de que queden bien impregnadas (si lo deseas, este es el momento de añadir unas rodajas de limón).
La maceración: Cierra el tarro herméticamente y guárdalo en la nevera. Déjalas reposar durante una semana aproximadamente antes de consumirlas; este tiempo es clave para que los sabores se concentren y las aceitunas queden espectaculares.
